(15 de junio, 2014).- “La tierra se va a defender a sangre y fuego, a cualquier costo”, señalaron líderes campesinos ante el despojo de tierras en aras de beneficios de las empresas transnacionales eléctricas y petroleras que busca legislarse en la nueva Ley de la Industria Eléctrica y la Ley de Hidrocarburos.
Nuestro mensaje es claro, advirtió Álvaro López Ríos, miembro de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas, “en este país la tierra se va a defender a sangre y fuego; a cualquier costo. Si el gobierno quiere, en aras de servir al capital, facilitar inversiones extranjeras que atropellan derechos adquiridos por los campesinos, éstos legítimamente tendrán derecho a defenderla a como dé lugar”.
En entrevista con el diario La Jornada, López Ríos calificó como un atropello del Senado la inminente aprobación de leyes de hidrocarburos y de la industria eléctrica que contempla la expropiación de tierras comunales y particulares para la exploración de yacimientos, además señaló que el gobierno actúa de manera autoritaria en favor del gran capital y de las firmas que vendrán a intentar despojarles de sus tierras.
El Gobierno Federal “está ciego y sordo frente a un país que se descarrila, pero si continúa con su estrategia de imponer, la advertencia es clara: defenderemos la tierra a sangre y fuego. La decisión de las comunidades, lejanas a un Congreso que no las ve ni las oye, está tomada. Las transnacionales como Shell y Halliburton, y cualquier otra, deben saber que no serán campos petroleros, sino campos de batalla”, declaró.
De consumarse la aprobación de las leyes secundarias de la Reforma Energética, la resistencia que le seguirá, será muy grande por parte de los pueblos, ejidos y comunidades, advirtió Max Correa, dirigente de la Central Campesina Cardenista, quién evidenció que pese a la promesa del senador priísta Emilio Gamboa de respetar la propiedad social de la tierra, ésta no se ha cumplido.
Es evidente que el gobierno ya tomó una definición, señaló Max Correa en entrevista con el diario la Jornada, “pero nosotros como organizaciones también la tenemos para defender la tierra y los recursos naturales. Las empresas no van a pasar en los predios comunales y ejidales”.
“El que tengamos mayor actividad en la producción de hidrocarburos no va a significar mayor riqueza para la población del sector rural, por el contrario, la única forma que tendrán de acceder a recursos será como empleados, si es que se les da la oportunidad en las empresas” señaló Uriel Vargas, miembro de la organización campesina El Barzón en entrevista con REVOLUCIÓN TRESPUNTOCERO.
Vargas señaló que si bien el campo debería encontrarse de manera transversal en varias de las reformas propuestas por Enrique Peña Nieto, como la fiscal, la educativa y por supuesto la energética.
“La connotación que tiene la iniciativa de reforma a las leyes secundarias a la Reforma Energética, es perjudicial para el campo”, aseguró.
Para el miembro de la organización campesina, de no darle prioridad al campo, “vamos a continuar con 28 millones de pobres, dependiendo de importaciones y teniendo por encima de la alimentación como actividad primordial, la explotación de hidrocarburos, la explotación minera, trayendo implicaciones graves para la economía de la familia pues vamos a seguir padeciendo precios altos para las comunidades rurales que se quedarán sin cultivos y el gobierno sólo será garante de que esto se ejecute”.

