Alejandro Guillén Reyes, académico de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP) advirtió que la ola de violencia que se vive en el Estado podría causar que las elecciones se militaricen en zonas que se son identificadas como “focos rojos”.
En este contexto, mencionó los municipios que conforman el Triángulo Rojo, donde se concentra el robo de combustible, así como San Martín Texmelucan, Tehuacán, Atlixco y la ciudad de Puebla con su área metropolitana.
Aun así, Guillen Reyes aclaró que la decisión corresponde al Instituto Nacional Electoral (INE), el cual aseguró que ya cuenta con un diagnóstico que permitirá saber cuáles son las zonas de riesgo.
“Independientemente de las elecciones, en Puebla hay zonas militarizadas, con la presencia de elementos del Ejército Mexicano y la Marina Armada de México, por la inseguridad y violencia que se vive” – agregó.
Indicó que tanto el INE como los tres niveles de gobierno tendrán la responsabilidad de garantizar las mínimas condiciones de seguridad para llevar a cabo las elecciones de 2018.
Guillén Reyes, junto con el doctor Juan Carlos Canales Fernández, docente de la Universidad Autónoma de Puebla (UAP), dieron a conocer este jueves las Conclusiones y Propuestas surgidas durante el primer Foro sobre la Seguridad Pública en Puebla.
Entre estas conclusiones, destacaron el gran crecimiento de las variaciones de violencia en Puebla en lo que fue el sexenio del panista Rafael Moreno Valle, que van desde el robo con violencia y los feminicidios, hasta el asalto a transeúntes y usuarios del transporte público en la capital.
Indicaron que, en los próximos días, trataran de reunirse con el alcalde de Puebla, Luis Banck Serrato, para notificarle sobre el resultado del foro y las propuestas de la academia en materia de seguridad pública.
Luego de que se diera a conocer que las autoridades encargadas de garantizar la seguridad pública y la justicia están rebasadas por la ola de crímenes que se han perpetrado en los últimos dos años en Puebla, el investigador llamó a empresarios, sociedad civil y autoridades, para unirse y colaborar para enfrentar la inseguridad con la creación de estrategias, como lo serían la reapertura de las Agencias del Ministerio Público y la capacitación, y mejoramiento de las condiciones laborales de los elementos policiacos.
El objetivo de esto, dijo, es romper el círculo vicioso de corrupción e impunidad que incluso se encuentra entre los altos mandos de la policía estatal y municipal.
Guillén mencionó que otro factor es el fallo de las instituciones encargadas de impartir justicia, así como las que deberían garantizar la seguridad de los ciudadanos, lo que provoca un mal gravísimo que da lugar a la impunidad.
Por esta razón, refirió que en Puebla hace falta aumentar la inversión en seguridad pública, y reconstruir las instituciones en el rubro con sentido ético y capacitación desde la academia.
En conclusión, consideró que el gobierno del estado y el Congreso local son los poderes que pueden cambiar el rumbo de Puebla, creando políticas públicas que rompan con la impunidad y la corrupción.


