Ante la sospecha de un posible “hackeo” en las pasadas elecciones de Estados Unidos, un grupo de informáticos llamó a Hillary Clinton disputar el resultado.
Urgieron a John Podesta, quien estuvo a cargo de la campaña, a buscar una auditoria completa o un recuento de los votos en estados clave como de Michigan, Pennsylvania y Wisconsin.
Según informaron diarios estadounnidenses, autoridades de inteligencia estadounidenses han revelado que los hackers rusos estaban detrás de intrusiones en los sistemas electorales regionales, por lo que pudo haber fraude.
Hoy también trascendió que, pese a ser el republicano más votado con más de 62,2 millones de votos, Trump se queda más de dos millones por debajo de Clinton en voto popular, más de un punto porcentual.
De acuerdo a El País, los votos pendientes de escrutinio no pueden en ningún caso cambiar el signo del resultado, que da a Trump una mayoría de compromisarios (votos electorales) que le aseguran la presidencia.


