Un estudio realizado por la Universidad Federal de Sao Paulo (Unifesp), con la colaboración de científicos ingleses e italianos, reveló que el anticoagulante Heparina podría detener hasta en un 70% la entrada del COVID-19 en las células.
En pruebas de laboratorio realizadas en linajes celulares provenientes de riñón de mono verde africano (Cercopithecus aethiops), los científicos comprobaron que la heparina redujo en un 70 por ciento la invasión de células por la nueva cepa de coronavirus.
De acuerdo con el estudio, el medicamento, además de combatir los trastornos de la coagulación -complicación en pacientes de COVID-19 que causa la muerte- que puede afectar los vasos pulmonares y la oxigenación, podría tener la capacidad de “dificultar” la entrada del SARS-CoV-2 en las células.
El estudio fue divulgado este lunes por la Fundación de Apoyo a la Investigación del estado de Sao Paulo (Fapesp), e indica que “los científicos descubrieron que además de servir como anticoagulante, la heparina se puede unir a varias proteínas, como las de factores de crecimiento y las citocinas que se unen a receptores específicos en la superficie de las células diana” precisa.
Los científicos de la Unifesp en una colaboración conjunto con colegas ingleses e italianos, realizarán evaluaciones para conocer si la proteína de superficie del nuevo coronavirus -llamada proteína espiga- la cual es responsable de la infección de las células, se unía a la heparina.
“Se confirmó que cuando la heparina se une a las proteínas de la punta del SARS-CoV-2, ocasiona en esas moléculas una alteración conformacional que llevaría a una especie de “bloqueo” para el virus. Si no ingresa a la célula, el virus no puede multiplicarse y no tiene éxito en la infección”. explicó Helena Bonciani Nader, profesora de Unifesp y coordinadora del proyecto.
Bonciani Nader agregó que encontraron evidencias de que la heparina, medicamento que realiza varias funciones farmacológicas, también cuenta con la capacidad de prevenir infecciones virales, incluso por coronavirus, sin embargo la evidencia no había sido muy sólida. “Nosotros conseguimos demostrar esta propiedad de la droga en pruebas in vitro”, indicó.
Durante más de 40 años la científica brasileña y el grupo que lidera, han estudiando los glicosaminoglicanos, como se denominan los carbohidratos complejos a los que pertenece la heparina.
El grupo desarrolló las primeras heparinas de bajo peso molecular, utilizadas clínicamente como agentes anticoagulantes y antitrombóticos, incluso en pacientes con COVID-19.
Cabe destacar que abril pasado por medio de la Agencia Italiana de Medicamentos (AIFA) se autorizó en Italia iniciar el estudio multicéntrico con el medicamento heparina.
Los resultados del estudio fueron publicados en la plataforma bioRxiv, en una versión previa a la impresión (sin revisión por pares).


