Un despliegue especializado se activó en Sinaloa tras el derrumbe en la mina “Minerales de Sinaloa”, en el municipio de El Rosario, donde cuatro mineros permanecen atrapados desde el pasado 25 de marzo.
La mañana de este viernes 27 de marzo, 38 elementos del Ejército Mexicano, especializados en búsqueda y rescate en estructuras colapsadas, arribaron a la entidad para reforzar las labores de localización.
Llegada aérea y refuerzo operativo
El personal militar fue trasladado a bordo de una aeronave C27J Spartan de la Fuerza Aérea Mexicana, que aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Mazatlán a las 07:35 horas.
Con esta incorporación, el número total de efectivos desplegados asciende a 98 militares, quienes trabajan en coordinación con Protección Civil estatal y municipal, la Fiscalía General del Estado y Seguridad Pública Municipal.
Desde el inicio del siniestro, más de 60 elementos ya se encontraban en la zona brindando seguridad periférica y apoyo logístico.
Especialistas y equipo de alta precisión
Los 38 elementos pertenecen al Batallón de Atención a Emergencias, unidad especializada en rescates complejos, y cuentan con herramientas diseñadas para operar en condiciones de alto riesgo.
Entre el equipo desplegado destacan:
- 4 binomios canófilos (perros entrenados en búsqueda)
- Equipo de respiración autónoma
- Herramientas para corte de estructuras
- Botiquines de primeros auxilios
- Sistemas de radiocomunicación
- Generadores de energía
Este conjunto permite intervenir en zonas colapsadas donde el acceso es limitado y el tiempo es un factor crítico.
Coordinación para rescate
La misión principal de este contingente es sumarse a los esfuerzos interinstitucionales para localizar y rescatar a los cuatro trabajadores atrapados, en un operativo que involucra a autoridades de los tres órdenes de gobierno.
Las acciones se concentran en remoción de escombros, localización de posibles puntos de vida y estabilización de la zona, bajo protocolos especializados.
Respuesta ante emergencias
El despliegue forma parte de las acciones de auxilio que realizan de manera permanente el Ejército, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional, particularmente en situaciones de desastre o accidentes de alto impacto.
En este caso, la prioridad se mantiene en las labores de búsqueda y rescate, con un operativo reforzado que combina personal especializado, equipo técnico y coordinación institucional en la zona del siniestro.


