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Arte urbano por los derechos de la juventud

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Por: Zazil Carreras

Twitter: @ZazCarreras3_0

Paredes que con vibrantes tonos resaltan las palabras “mujeres”, “libertad”, “conciencia”, logran dar sentido y volver el arte urbano un canal de expresión mediante el cual jóvenes de Oaxaca reivindican sus derechos sociales y reproductivos.

Con un aerosol en mano, creatividad en la mente y un objetivo claro, jóvenes de tres comunidades del estado alzaron la voz ante la falta de información y acceso a métodos anticonceptivos, así como por el derecho de las mujeres a la autonomía sobre sus cuerpos, creando graffitis que expresaban sus necesidades.

Esta acción surgió por la necesidad de poner un freno a la marginación indígena que mes con mes genera embarazos en adolescentes y con ello, casos de maternidad temprana.

De acuerdo con cifras del Inegi, en el estado de Oaxaca, las indígenas tienen en promedio 3.2 hijos e inician su maternidad a los 12 años de edad.

Cristian Rodríguez, integrante de la Red de Jóvenes Católicas por el Derecho a Decidir, explica que la elaboración de graffitis con mensajes de derechos sexuales y reproductivos se convierte en un ejercicio de ciudadanía.

La reivindicación de los derechos sexuales y reproductivos a través del graffiti se desarrolla en Oaxaca, Chiapas, Guerrero e Hidalgo, enmarcado en el proyecto “Mejorando los conocimientos, actitudes y acceso a los servicios de salud sexual y reproductiva para jóvenes en comunidades indígenas”, de la Red Católicas por el Derecho a Decidir.

En Oaxaca, el proyecto se aplica en los municipios de Tlacochahuaya, Teotitlán del Valle y San Juan Cotzocón, con el fin de que los jóvenes tengan mejores conocimientos sobre sus derechos sexuales y reproductivos para sensibilizar, difundir y lograr incidencia en el sector salud de sus comunidades.

El graffiti se ha vuelto una expresión de rebeldía cultural, la forma de alzar la voz a través de los colores, en espacios públicos, para expresar un mensaje claro.

Emmanuel Audelo Enríquez, conocido como “El Pantera”, fundador e integrante del Colectivo Graffitiarte, señala que la utilización del graffiti en la difusión de los derechos sexuales y reproductivos de la juventud busca tomar los espacios públicos para provocar el debate y exigir los derechos que les han sido negados.

El arte urbano como el graffiti o cualquier práctica artística en espacio público, dice, tiene un impacto y lo ha tenido en los últimos 30 años, pues quienes lo realizan son actores sociales bien identificados a falta de espacios de participación formal.

“El arte urbano ha dado existencia a un actor social específico que ha sido ignorado y ha buscado sus propios caminos”, abunda.

Graffitiarte es una organización del DF que nació hace 13 años con el objetivo de disminuir el estigma hacia los comúnmente conocidos como graffiteros, quienes hoy buscan ser reconocidos como “escritores de graffitis”.

La intención principal de quienes escriben graffitis es existir en el espacio público y tener un objetivo social.

En Oaxaca, añade “El Pantera”, en los últimos 15 años el graffiti con aerosol ha ido creciendo como una expresión social. Plantea que la mezcla entre el graffiti y los derechos sexuales y reproductivos como temas censurados para la juventud, no es un acto de rebeldía sino de reclamo.

“Ninguna de las y los jóvenes está pensando en acabar con el sistema, en realidad lo que hacen es participar creando cosas. Es decir: ‘soy yo en el espacio público. No me has dado un espacio pero yo ya lo tomé y exijo mis derechos’”, explicó.

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