El defensor comunitario de derechos humanos, Crispín Reyes Pablo, fue asesinado a balazos cuando se encontraba trabajando en su parcela, en la Sierra Norte de Oaxaca.
Tras darse a conocer su muerte, el Centro de Derechos Humanos y Asesoría a Pueblos Indígenas (Cedhapi) condenó el crimen.
Además demandó a la Fiscalía General del estado investigue y castigue a los responsables.
A su vez requirió protección y apoyo a las 128 familias mixes desplazadas de la comunidad de Guadalupe Victoria, debido a que se encuentran en una “situación infrahumana, sin contar con apoyo de salud, vivienda, alimentación ni educación”.
Cabe mencionar que en 2017, Crispín Reyes defendió a las familias mixes referidas cuando fueron desplazadas en forma violenta por un grupo de personas armadas.
Con información de Excélsior.


