El senador del Partido del Trabajo (PT), David Monreal, argumentó que el asesinato de la presidenta municipal de Temixco, Morelos, Gisela Mota, es una provocación para el Estado, para la impartición de justicia, pero sobre todo, un ataque a la democracia ya que las organizaciones criminales, a punta de pistola, buscan poner a sus incondicionales para gobernar.
El legislador zacatecano agregó que este ataque es una muestra de la vulnerabilidad del Estado y del nivel de infiltración del crimen organizado en los tres órdenes de gobierno, además de revelar que, en la fallida estrategia de seguridad del gobierno federal, encabezado por Peña Nieto, los más afectados son los municipios.


