La primera aplicación del examen de ingreso en línea para licenciaturas de la Universidad Nacional Autónoma de México generó inconformidad entre miles de aspirantes, quienes denunciaron supuestas cancelaciones arbitrarias, problemas técnicos y fallas relacionadas con el sistema de supervisión digital utilizado durante la evaluación.
A través de redes sociales y plataformas digitales, estudiantes señalaron que sus pruebas fueron invalidadas pese a no haber intentado cometer alguna irregularidad. Entre los reclamos más frecuentes aparecen interrupciones por fallas de internet, cortes de energía eléctrica y ruidos externos ajenos a los sustentantes, como el paso de vehículos o sonidos provenientes de la calle.

Algunos testimonios incluso aseguran que la inteligencia artificial encargada de monitorear el examen detectó como “conductas sospechosas” situaciones cotidianas, como el reflejo de lentes graduados o movimientos involuntarios frente a la cámara. Las críticas también se extendieron a las estrictas reglas de vigilancia, las cuales, según los aspirantes, terminan afectando a quienes no cuentan con condiciones óptimas para presentar una prueba desde casa.
La inconformidad derivó en una petición pública impulsada por aspirantes que solicitan revisar el modelo digital y considerar nuevamente la modalidad presencial. Los estudiantes argumentan que el formato tradicional brinda mayor igualdad de condiciones, evita errores tecnológicos y ofrece más certeza sobre la validez de los resultados del proceso de admisión.
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