Aunque el titular de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), Rogelio Cerda, rechazó que haya un aumento generalizado del precio de la tortilla en todo el país, al sostener que “la dependencia únicamente ha recibido dos quejas al respecto, una de Michoacán y otra de Guerrero”, el presidente del Consejo Nacional de la Tortilla, que tiene más de 75 mil agremiados en todo el país, Homero López García, confirmó que se ha presentado una alza “silenciosa” en el precio a partir del primero de enero.
Detalló que “el kilo de tortilla más barato se vende en la Ciudad de México: 12 pesos, y el más caro en Playa del Carmen, Cancún, Tijuana, Mexicali y Los Cabos, entre otras ciudades, a 18 pesos. Comentó que el jefe del Ejecutivo no tiene potestad para controlar el precio de la tortilla porque es un producto liberalizado”.
López García aclaró que “el incremento en los precios de las tortillas no obedece a un aumento en el precio del maíz, sino de los insumos, como refacciones, gas, electricidad. Indicó que el aumento en los primeros días de enero ha sido de un peso por kilo, en promedio”.
Aunque el Sistema Nacional de Información e Integración de Mercados de la Secretaría de Economía reporta en Mexicali, Baja California, tortilla en 18.29 pesos, en los expendios llegó a 20 pesos, por lo que la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) realiza operativos en comercios de esta ciudad.
La subdelegada de Profeco en Mexicali, Rosa Isela Dávalos, señaló que en caso de encontrar aumentos de precio injustificados las tortillerías serán sancionadas, porque “el maíz bajó”, se informó en medios.
También hubo aumento en Yucatán. El kilogramo pasó de 16 a 18 pesos, explicó en un comunicado el gremio del sector. En Chihuahua las tortillas se vendían entre 15 a 16 pesos el kilo y se anunciaron alzas a 17 a 19.


