A pocos días de entregar el poder en Michoacán, Silvano Aureoles dejará al estado en quiebra técina, con un boquete financiero cercano a los 50 mil millones de pesos.
Y no solo eso, además de 21 mil millones en deuda pública bancaria y 13 mil millones en déficit presupuestal.
Así lo exhibió el gobernador electo Alfredo Ramírez Bedolla, quien señaló que el gobierno saliente también tiene adeudos a terceros institucionales:
Cerca de 4 mil 800 millones de adeudo con el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE).
Ymil 580 millones con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS, y 500 millones a pensiones civiles, por mencionar algunos.
Finalmente, en conferencia de prensa Ramírez Bedolla señaló que durante su administración los funcionarios y dependencias estarán obligados a seguir lineamientos.
Esto con el objetivo de tener un gobierno menos costoso y más eficaz.


