Natalia Antezana Bosques /@Natalia3_0
La historia de José es un sinsentido: ser acosado por estar gordo en un país como México, con el mayor sobrepeso del mundo. Su historia sobre cómo el bullying que sufrió pasó de la humillación a los golpes contrasta con la de Ramiro, un bully que confiesa las razones de los victimarios.
(05 de agosto, 2013).- “Estábamos en la clase de educación física, y pusieron en medio del patio a un compañero que era más gordo que yo y a mí me dijeron que le diera vueltas alrededor. Todos se empezaron a reír y decían que éramos el sistema solar: él el sol y yo el planeta más grande”
José –como pidió ser citado para no sufrir “represalias”– tiene en la voz un tono de vergüenza cuando narra cómo fueron sus días de escuela en los grados de sexto de primaria y primero de secundaria.
“Estábamos en el salón y había un güey que le gustaba molestar a todos, pero ese día iba especialmente odioso. Se le hizo fácil agarrar y decirme muchas cosas porque no había llegado el maestro: ‘tú eres el pinche puerco de todos’, me dijo y cuando me di cuenta todo el salón se estaba riendo de mi”, contó José.
José dice que ante ésta agresión no hizo nada y se quedó callado, esperando que en algún momento se terminaran los insultos que hacían referencia a su exceso de peso.
“Me sentía mal. Tenía ganas de pegarle la cabeza contra la pared y reventársela […] pero pensé en la situación y no hice nada”, recuerda con pena.
A los 12 años, José entendió lo que estableció la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 2007: era víctima de “bullying”, es decir, una de muchas formas de actitudes agresivas, intencionadas y repetidas que ocurren sin una razón clara, adoptadas por uno o más estudiantes.
“Generalmente lo que sienten las personas agredidas –‘buleadas’– es una desaprobación a su propia personalidad, físico o situación”, señaló Eréndira Bosques Tistler, especialista en relaciones interpersonales entre alumnos, padres de familia y profesores.
La especialista señala que generalmente las personas con sobrepeso –característica desaprobada socialmente por contravenir el cánon occidental de belleza– comen por ansiedad y si el maltratado ataca directamente la gordura, va a enfatizar la necesidad de la víctima de comer más. Eso reafirma el sentimiento de desaprobación.
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Cualquier tipo de bullying es incaeptable, pero el causado por la obesidad es además un sinsentido.
Desde hace varios años, México disputa a Estados Unidos el dudoso honor de ser el país con mayor porcentaje de habitantes con sobrepeso.
De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el 31.8 por ciento de los adultos en México padecen obesidad y el 30.3 por ciento de los niños tienen sobrepeso.
El 3 por ciento de los mexicanos se encuentra en algún grado de obesidad mórbida, es decir, un sobrepeso que los pone a un bocado de la muerte.
Esto también ha tenido un costo importante para México: tendrán que destinarse 150 mil millones de pesos a la atención de los mexicanos obesos, cantidad con la que podría quintuplicarse para 2017 el presupuesto anual de la Universidad Nacional Autónoma de México.
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Ramiro pertenecía al grupo de estudiantes que se dedicaba a maltratar a sus compañeros. Cuenta que durante todo el ciclo secundario hizo pasar momentos muy desagradables a varios compañeros suyos.
“Teníamos un compañero que tenía sobrepeso y cada vez que entraba al salón, todos los que ya estábamos sentados en nuestras bancas, brincábamos en nuestros asientos cada vez que él daba un paso”.
Bosques Tistler explica que la persona que hace bullying se fija en la vulnerabilidad de la víctima y utiliza esa vulnerabilidad para hacer énfasis en ella y hacerlo sentir menos: ataca directamente su autoestima.
“Como es una característica generalmente vulnerable que por lo general se trata de conductas, actitudes o características físicas que no son aceptadas socialmente, ataca directamente a la capacidad de la víctima de adaptarse al entorno”.
Cuando se le preguntó a Ramiro por qué actuaba de esa manera, respondió que era la única manera de no estar en el grupo de las personas que eran víctimas de bullying: “estás con ellos o contra ellos”.
“Ahora me arrepiento de muchas cosas que hice en la secundaria. Hice pasar muy malos ratos a muchas personas. Pero era la única forma de que a mí no me molestaran, ya había pasado por eso en la primaria”, explicó Ramiro.
La especialista explica que el maltrato escolar es un círculo vicioso en el que el agresor está tratando de resaltar el aparente defecto de su víctima y al hacerlo causa un dolor enorme en la persona maltratada.
“Puede haber abusadores que disfruten y se engolosinen con esta actitud de ver que el otro se molesta, entonces se crea una verdadera situación de acoso y de agresión permanente, de violencia, en la que la persona se siente totalmente acorralada y entonces puede eventualmente recurrir al suicidio. Pero depende mucho de los recursos y la situación específica de la víctima”.
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La Comisión de Puntos Constitucionales del Senado de la República, en voz de José María Martínez, alertó en marzo de este año que durante 2012 por lo menos 5 mil menores murieron por causas relacionadas con el bullying.
Asimismo, la senadora Nelly Vargas informa que el 50 por ciento de los suicidios entre jóvenes están relacionados con este fenómeno.
En este mismo sentido, un estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) revela que México ocupa el primer lugar a escala internacional en cuanto al número de casos de acoso escolar en nivel secundaria –estudiantes entre los 12 y los 15 años.
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El maltrato terminó para José cuando cumplió 16 años. Se dedicó a la música, estudió para ello y puso sus conocimientos en las brigadas de Impulso Joven del Instituto de la Juventud del Distrito Federal.
“Hace muchos años que ya no me afecta”, cuenta y sonríe del mismo modo en que lo hace en la fotografía de su perfil de Facebook, donde aparece con su esposa y su hijo de un año.
Ahora tiene 25 años y se mueve tranquilo por la ciudad, aunque a veces le asalta la duda ¿qué niño o niña con obesidad estará sufriendo bullying, en estos momentos, en el que acaso sea el país con más gordos en el mundo?


