En un operativo de alta precisión coordinado por las fuerzas de seguridad del estado de Morelos, se logró la captura de Omar “N”, alias “El Abuelo”. Este individuo es señalado por las autoridades como el presunto líder de la peligrosa célula criminal “El Trébol”, brazo operativo vinculado al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en la región.
La detención fue posible gracias a la tecnología de los Arcos de Seguridad, los cuales rastrearon un vehículo Ford rojo vinculado a múltiples delitos. El despliegue policial permitió la interrupción de las actividades de quien era considerado uno de los principales objetivos prioritarios en la entidad.

A Omar “N” se le imputa el delito de secuestro agravado, por el cual un juez ya determinó su vinculación a proceso y ordenó prisión preventiva. Su radio de operación abarcaba puntos críticos del estado, dejando una huella de violencia en:
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Temixco
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Xochitepec
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Huitzilac
Además de los raptos, las investigaciones apuntan a que “El Abuelo” era el responsable de someter a los conductores de la Ruta 11 mediante cobros de piso y extorsiones sistemáticas, golpeando directamente el sustento de cientos de familias transportistas en la zona sur.

El avance de “El Trébol” en Morelos
La trayectoria criminal de “El Abuelo” está ligada a la expansión de la Federación Guerrerense en alianza con grupos locales. Bajo su mando, la célula “El Trébol” no solo se limitó al control de rutas de transporte, sino que se le investiga por una serie de homicidios en Tlaltizapán y Tlaquiltenango.
El objetivo estratégico de este grupo era dominar el corredor de Huitzilac, una zona clave por su cercanía con el Estado de México y la Ciudad de México, lo que había convertido a este municipio en un foco rojo de inseguridad en los últimos meses.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de Morelos, Miguel Ángel Urrutia Lozano, subrayó la importancia de utilizar tecnología de punta para combatir al crimen organizado.
“Estas detenciones son resultado directo de la tecnología de los arcos carreteros y de la coordinación interinstitucional. No permitiremos que estos grupos sigan dañando la paz de las familias morelenses”, declaró.

Actualmente, la Fiscalía General del Estado dispone de un plazo de tres meses para finalizar la investigación, mientras el imputado permanece tras las rejas a la espera de un juicio que podría sentar un precedente en la lucha contra el secuestro en la región.


