Ilustración: Pe Aguilar / @elesepe1
(15 de mayo, 2015).- El candidato de Michoacán de Movimiento Regeneración Nacional (MORENA) asesinado el día de ayer, Enrique Hernández, era cabeza de las autodefensas de Michoacán además de su candidatura a ser edil de Yurécuaro.
En sus inicios fue agente de la PF y posteriormente comerciante. También se encargó de enfrentar al cártel de Los Templarios, mismos que se encargaban de extorsionar a los pobladores de Yurécuaro.
Cabe recordar que hace un año, el 30 de marzo, fue detenido junto con 18 de sus correligionarios por las órdenes del ex comisionado para la seguridad de Michoacán, Alfredo “Virrey” Castillo, quien le acusó de haber sido el autor intelectual del asesinato del presidente de Tanhuato Gustavo Garibay, del Partido Acción Nacional (PAN).
Tras eso fue puesto en libertad, dos meses después de haber estado preso, ya que la Comisión Estatal de Derechos Humanos probó su libertad además de certificar declaraciones falsas producto de torturas.
Producto de ello Hernández culpó al subsecretario de Seguridad Pública de Michoacán, Adolfo Eloy Peralta Mora, “El Yanki”, quien era la mano derecha de Castillo, de haber creado pruebas falsas en su contra además de afirmar que lo había amenazado de muerte.
Cabe recordar que anoche Martí Batres, de Movimiento Regeneración Nacional (MORENA), condenó el hecho y responsabilizó a Enrique Peña Nieto por su imposibilidad de crear condiciones de seguridad tanto en Michoacán como en todo el país.
El sitio donde fue asesinado Hernández, conocido como “El rincón del diablo”, se encuentra en una zona donde se colinda con el municipio de Jalisco.
“No soy político, pero quiero demostrar que con voluntad y una administración pública municipal limpia, podemos cambiar la situación en que vivimos”, fueron las palabras que dijo Hernández al inicio de su campaña.
Siempre fue un hombre tranquilo pero de armas tomar, gracias a su entrenamiento como agente federal sabía de uso de armas, persecución de delincuentes y defensa personal.
Esas habilidades fueron las que le permitieron combatir contra los narcotraficantes en 2014, además de extender el movimiento de autodefensas que estaba concentrado en el sitio conocido como Tierra Caliente.
Entre sus logros, como policía comunitario, se encuentra poder dejar a la luz pública los nexos que existen entre los criminales y las autoridades.
También acusó a Adolfo Eloy Peralta de haberlo buscado para llevar a cabo un acuerdo que dejara que los templarios siguieran operando en la zona, además de compartir las ganancias por las extorsiones y el cobro de cuotas.
Estos señalamientos ocasionaron que Hernández fuera encarcelado ese mismo año, según el movimiento de autodefensas.
Sin embargo tras haberlo torturado, la Comisión Estatal de Derechos Humanos documentó que Hernández fue sometido a golpes corporales y en los oídos, así como a métodos de asfixia, Hernández fue puesto en libertad debido a que se comprobó su inocencia.
“Voy a luchar por mi tierra, yo hablo con hechos”, expresó durante su ahora terminada campaña.





