(06 de enero, 2016. Revolución TRESPUNTOCERO).- Mario llegó por robo a mano armada, una menor de 12 años por consumo de drogas que a su vez trajo consigo actos violentos, José Luis torturó a su hermano menor de cinco años. Ellos se encuentra en centro de readaptación de Coahuila, “pero no son atendidos como es urgente y necesario, porque quienes consumieron drogas deberían llevar un proceso de rehabilitación, esto no pasa, también debería haber terapias psicológicas y psiquiátricas, sin embargo como cualquier sistema de readaptación en el país, su nombre nada tiene que ver con los tratos que los menores reciben.
La forma en que se les trata en dichos espacios no provoca en los menores un cambio en su conducta, en forma de actuar y pensar, no se les proporciona ambientes que provoquen otros intereses sanos y a su salida los pongan en práctica, lo que se hace es que ellos sean reincidentes y más adelante delincuentes que lleguen a la cárcel por crimines y nunca sean atrapados y dañen severamente a la sociedad, el problema en Coahuila es que se les aleja, se les trata como si fueran estorbos y se les repele, cuando es la población más importante a rescatar socialmente”, asevera a Revolución TRESPUNTOCERO la abogada y experta en casos de Intervención con menores Infractores, Zaira Zepeda.
A su vez, comenta que “la solución de ‘encerrar’ rápidamente a los menores, sin que existan políticas públicas y propuestas de todos los niveles de gobierno, sólo generan graves problemáticas, en donde pueden haber hasta muertes, ya que los centros son espacios, casi como las prisiones, donde hay motines, hay rencillas e intensas peleas, porque nunca se han intentado evitar, la sobrepoblación ha sido también una de las consecuencias, del desinterés de las autoridades y la sociedad.
El grado de cinismo al aceptar que esa población no importa se ha demostrado constantemente, principalmente ahora cuando pese a las problemáticas ya mencionadas, cerrar centros y responder que no hay dinero es la única solución, una burla absoluta”.
Actualmente, según informes de las organizaciones civiles, los penales juveniles se encontraban sobrepoblados, en 2015 en Coahuila, uno de ellos cerró en el municipio de Piedras Negras, ya que se llegó a la conclusión que el Centro de Reinserción Social representaba un costo excesivo.
Lo anterior se debió, según las autoridades a que “se tenía un gasto excesivo, con el centro, debido al costo de las infraestructuras”. Y se agregó que, sólo eran instalaciones que facilitaba la Presidencia Municipal, por lo que se solicitó desaparecerlo.
En 2015 se dieron a conocer los resultados de un informe especial elaborado por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), donde se reveló que en algunos centros para jóvenes delincuentes, entre ellos Coahuila, fueron detectados casos de sobrepoblación y hacinamiento, sin embargo, el gobierno no hizo pronunciamiento alguno, ni se presentó propuesta alguna para la solución.
Según la psicoanalista Ana Suárez, especialista en casos de reinserción social, explica a Revolución TRESPUNTOCERO que es posible que un menor infractor pueda ser rehabilitado y cambiar su conducta con distintos mecanismos de apoyo, sin embargo en entidades como Coahuila, dicha situación es imposible que suceda.
“Por el contrario, los menores son propensos a padecer desórdenes de personalidad, trastornos antisociales, y depresión, provocados no solamente por el encierro y la falta de espacio vital en que se encuentran, sino por los malos tratos de quienes deberían estar obligados a apoyarlos para mostrarles un camino distinto que realmente los convenza de seguirlo.
En otras ocasiones el suicidio o el homicidio forman parte de los resultados de una pésima atención; el gobierno no invierte en ellos, porque parece que no lo merecen, siempre se han visto como un problema que debe erradicarse y no solucionarse, así es como se contradicen las autoridades, no quieren delincuencia, pero tampoco invertir en el porvenir de los menores”, asevera Suárez.
Por su parte, la abogada explica que Coahuila mantiene un rotundo fracaso en la readaptación de los menores “al final solamente sirven como ‘bodegas’ para esconder lo que no se quiere, ni se va a solucionar, la trillada frase del ‘futuro de México’, es una farsa política para quedar bien con organismos internacionales que ya han denunciado los maltratos a los menores en los centros de readaptación que se han convertido en prisiones con las mismas características que las de los adultos”.
La sociedad civil en Coahuila asegura que la sobrepoblación en centros de readaptación también surge a raíz de las detenciones arbitrarias que son perpetradas por la PGJE, la Comisión Estatal de Seguridad y la Pronnif, lo anterior se ha visto reflejado en un gran número de quejas, que ha dado a conocer la Comisión Estatal de Derechos Humanos, la cual ha emitido una recomendación a dichas dependencias.
Exigiendo que se apliquen los protocolos para corporación de seguridad pública sobre la detención de menores infractores y la cartilla de derechos que asisten a los menores detenidos.
Lo anterior porque la detención de los menores debe tener un fundamento legalmente válido, que no es constituido por la actitud sospechosa o el nerviosismo, ya que asegura la Comisión, una persona al ver la presencia de un elemento de corporación policiaca uniformada y en ocasiones encapuchados, “lógicamente produce un efecto en ellos, principalmente miedo sin que sea algo ilícito”.
A su vez, la Comisión ha detectado que los agraviados han sido detenidos por civiles armados, que no cuentan con sellos distintivos en sus ropas que permitan su identificación.


