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Chiapas, entidad con mayor número de casos de leucemia infantil, no existen políticas públicas para prevención

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(17 de noviembre, 2015.Revolución TRESPUNTOCERO).- Zenaida iba en primero de primaria, pero sabía que nada más estudiaría hasta el cuarto año, porque después tendría que ayudar a su madre en la elaboración de cazuelas de barro y otras artesanías para que Samuel, su padre, las comercializara en las carreteras de la zona costa de Chiapas.

Meses atrás la menor comenzó a debilitarse y tener desvanecimientos contantes, sus padres se lo atribuyeron a que no comía, “nosotros somos pobres pero hacíamos un esfuerzo porque a ella no le faltara comida en la mesa, pero nunca tenía hambre, tenía seis años y pesaba quince kilos, tenía ojeras y sin fuerzas, hasta para caminar”, comenta Samuel a Revolución TRESPUNTOCERO.

Poco después Zenaida comenzó a tener fiebre constante, la cual parecía irse y volver. Fue ahí cuando los padres tomaron la decisión de llevarla a un médico particular, ya que ninguno de los dos estaba afiliado a ningún sistema de salud pública y para otros programas sociales que brindan atención médica, se requiere de cierta inversión y ellos no la tenían.

El médico les aseguró que era desnutrición y que debían llevarla a una visita médica cada seis meses. Sin embargo, la menor empeoró. Cuando por fin tuvo acceso a una clínica de especialidades, ambos padres se enteraron que su hija  tenía un daño en la médula ósea y que “ya era demasiado tarde para hacer algo, pero se podría intentar, aunque nosotros teníamos que poner una parte de un tratamiento carísimo, lo quisimos intentar, pero apenas y habíamos conseguido para el transporte”, comenta Samuel.

Más del 60 % de los pacientes que llegan a acceder al Hospital de Especialidades Pediátricas son hemato-oncológicos, sin embargo los gastos orillan a un 30 % de las familias a abandonar el tratamiento de los menores, incluso a quienes están afiliados al Seguro Popular, ya que éste no cubre el 100 % del tratamiento.

Hace un mes falleció Zenaida, sus padres hicieron lo posible pero los costos eran demasiado para ellos y tuvieron que abandonar el tratamiento; ellos son originarios de Mitontic, uno de los municipios más pobres de Chiapas y del país.

“Chiapas ocupa actualmente el segundo lugar a nivel nacional, con casos de cáncer infantil, aunque existen campañas donde se habla que dicha enfermedad es prioritaria combatir, los recursos de cada paciente son limitados, e intentar detener un cáncer mantiene un alto costo ya que los tratamientos suben su precio conforme la etapa en la que se encuentre el paciente.

Son las organizaciones civiles las que mantienen tratamientos con la mayor cobertura y mayores esfuerzos para recaudar fondos, porque la realidad es que el gobierno estatal se ha sabido ocupar en promocionar lo que no ha cumplido. Y en cuanto al cáncer infantil, ni pronunciamiento, ni ayuda, solamente crecimiento desmedido de los casos que muchas veces abandonan lo tratamientos por falta de recursos. Finalmente la muerte es el resultado para la gran población de escasos recursos en el estado”, asegura la oncóloga e investigadora Rosaura Espinoza.

Espinoza, quien realiza la investigación Una descripción sobre nuevos proyectos de salud, prevención  del cáncer infantil es Chiapas, explica que existen comunidades que no se encuentran contempladas en ningún tipo de programa social, por lo tanto “no saben a dónde recurrir y generalmente ante dolores u otros efectos que indicarían que se está desarrollando un cáncer, ellos no lo podrían percibir así e ingieren tés, o alguna pastilla, que si bien les va adormece el dolor, no hay más por hacer, provocando que la muerte sea una de las más dolorosas. Lo terrible es que son niños de hasta tres años los que padecen, muchos mueren pesando 9 kilos o menos a esa edad”.

Según información oficial, la leucemia o cáncer de la sangre es el mal oncológico pediátrico más frecuente en Chiapas, siendo la región Soconusco la que a decir por especialistas sigue teniendo “un serio problema”, incluso se encuentra como una de las regiones con mayor incidencia en el país. En marzo pasado, luego de hacer estudios especializados se confirmó que la región Soconusco es primer lugar a nivel nacional en diversos tipos de cáncer, como las leucemias y linfomas.

Según la investigación, el desarrollo de cáncer tiene una relación directa, en gran parte de los casos, con el uso de agroquímicos, siendo los menores de las zonas agrícolas quienes mantienen mayor vulnerabilidad. “El Benceno, los órganos fosforados y malathión, son productos que inminentemente provocan la enfermedad. Lamentablemente aunque están prohibidos a nivel mundial, por las consecuencias de su uso, en Chiapas se siguen usando clandestinamente o incluso en forma legal. Las autoridades lo saben y no les importa, por eso tenemos a muchos niños campesinos muriendo con graves dolores”, menciona Espinoza.

También asegura que, pese a la recomendación por parte del estudio de Cáncer en niños residentes de Chiapas realizado por especialistas del Centro Médico Nacional Siglo XXI, donde se pedía que era necesario el desarrollo de estudios para conocer los factores de riesgo que están causando el cáncer en los niños, esto no se ha logrado, ya que ha imperado la desatención y la nula inversión en la investigación científica y social para la creación de las políticas públicas que prevenga lo que ahora como resultado es la muerte.

Según el hemato-oncólogo guatemalteco Renato Zaldívar, especialista en casos infantiles de leucemia, afirma a Revolución TRESPUNTOCERO que, “en Chiapas, más que números, la muerte de niños por leucemia es una realidad creada por los gobernantes que no han destinado  el presupuesto humano, de conciencia y económico, que se requiere para detener la muerte de cientos de niños chiapanecos. Porque todo deriva del desinterés de quien mantiene la dirección del estado y posiblemente de su aberración por la gente pobre”.

El cáncer infantil más que una estadística, es una realidad. Según Zaldívar, “es una realidad que determina, pero también es determinada por un paciente y por una familia, pero cuando hablamos del estado más pobre del país y de las comunidades alejadas que tienen más cerca una minera que les aumentará aún más las posibilidades de cáncer que un centro de salud (ya no hablemos de atención médica especializada), son las condiciones de vida y la pobreza quien determina quién vive y quien muere.

Por eso es que cuando un niño es diagnosticado con cáncer, en varias ocasiones, ya nada se puede hacer. Avanza porque no pueden llevar a los niños al médico, es una burla cruel decirles a los campesinos que deben llevar a sus menores cada seis meses al pediatra o reclamarles por no hacerlo, cuando el gobierno debería estar implementando brigadas que estudien las condiciones físicas de un menor en las comunidades alejadas del estado, en vez de solapar militarismo y despojo en esas mismas comunidades”.

Según informes de la Secretaría de Salud en Chiapas, el cáncer infantil hasta 2014 había tenido un aumento de un 3 %, índice que se viene detectando en incremento desde el 2011. Siendo la leucemia la que afecta mayormente, ya que se han registrado mayor número de casos dentro de la comunidad infantil chiapaneca.

Aunque el año pasado dicha secretaría se comprometió a realizar una investigación sobre la problemática, además de presentar posibles soluciones, no se han presentado ni siquiera cifras exactas del número de menores afectados por dicha enfermedad. Aún así, la secretaría ha aceptado que la situación del deterioro económico, la contaminación, el uso de ciertos tóxicos y fertilizantes, son algunos de los factores que provocan el cáncer en la entidad.

Al mismo tiempo se ha informado que son las regiones urbanas, tales como Tuxtla Gutiérrez, San Cristóbal, Comitán y Tapachula, quienes presentan un mayor número de pacientes con leucemia. Esto también sucede porque son las zonas que mayor acceso a salud pública mantienen, siendo la parte rural más alejada y por lo tanto con la mayor parte de la cifra negra.

“Chiapas es la entidad con los primeros lugares en todo lo malo que puede golpear a su población, era lógico que la leucemia infantil fuera parte de estos sitios que deriva de la pobreza y el desinterés gubernamental. Sin embargo, la situación no cambia desde hace años, no existe un plan de prevención, ni servicios médicos eficientes, mucho menos se invierte en investigación científica. Porque así como con el PRI, con el PVEM y un gobernador como el actual, la respuesta es la misma; ‘el pobre no merece nada, no importa que sean infantes que se mueran de hambre, de cáncer, de desnutrición’, porque ellos solamente son la escalera al poder”, puntualiza Espinoza.

Según datos de INEGI, en Chiapas  la morbilidad hospitalaria  por enfermedad de cáncer por hospital, se concentra más en hombres y mujeres menores de 20 años. En el caso de las mujeres es el 81 % y en los hombres el 79 % y en niños de cero a cuatro años, cuya enfermedad por cáncer es la leucemia, el 60 % de ese grupo de edad padece esa enfermedad.

16 % de cada 100 mil niños en ese grupo presentan enfermedad por leucemia, la segunda causa de enfermedad en grupos de 10 a 14 años, padecen cáncer de encéfalo y otras enfermedades del sistema nervioso. En las niñas, en los grupos de cinco a nueve años, es el 16 % de cada 100 mil niñas que presenta enfermedad por leucemia.

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