Por: Zazil Carreras
Twitter: @ZazCarreras3_0
El puerto de San Antonio, el segundo más importante de Chile, es el hogar de Radio Galáctica, una emisora comunitaria que ha irritado en más de una ocasión a los poderes locales.
Alfredo González, el director de la radio considera que este es el motivo por el cual fue brutalmente golpeado, una noche, camino a la radio.
Radio Galáctica brinda su frecuencia en un pequeño estudio con la finalidad de apoyar las luchas sociales que se desarrollan en la calle, casi siempre sin permiso, en ejercicio de la libertad de expresión.
Países como Uruguay y Argentina tienen una repartición equitativa del cuadrante y, además, reconocen la figura de las radios estatales (o comunitarias), lo cual no existe en Chile, a pesar de que sí existen radios dependientes de municipios que, en el papel, se declaran comunitarias.
La ley vigente en materia de radiodifusión y telecomunicaciones en Chile deja al país en un estado de inferioridad con respecto a otros países en donde, por ejemplo, un 33 por ciento del espectro radioeléctrico es ocupado por medios sociales, mientras el resto se divide a la mitad entre las radios dependientes del estado y las comerciales.
En Chile no sucede esto. Los medios de comunicación han sido acaparados por las particulares, quienes los dominan de manera completa, además de que se han establecido penas muy severas para quienes poseen radios comunitarias, que van desde la confiscación de sus equipos de trabajo, hasta prisión para quienes laboren en dichas emisoras.
Previamente a la agresión que sufrió González, recibió textos que establecían una molestia clara contra la línea editorial de Radio Galáctica, así como el contenido de sus programas.
Con contusiones en el cerebro, rodilla, costillas y sufriendo las secuelas psicológicas que un ataque violento de esta índole generan en las víctimas de violencia, Alfredo González es asesorado legalmente, mientras la fiscalía investiga su caso, el cual seguirá “hasta sus últimas consecuencias”, asegura.


