(12 de abril, 2018. Revolución TRESPUNTOCERO).- Iniciado el proceso electoral para renovar la presidencia de la República, la institución encargada de la medición de la pobreza en nuestro país, presentó su informe contundente: el número de pobres en nuestro país se incrementó.
“La información del Coneval revela contundentemente el fracaso del modelo económico implementado por las administraciones del PRI y el PAN, en la que se privilegian las cifras macroeconómicas, se protegen mercados oligopólicos, se realiza un uso discrecional y opaco del presupuesto federal, se concentra la riqueza que genera el país en unas cuantas manos y sobre todo, se ocultan las enormes deficiencias institucionales para enfrentar los problemas de los ciudadanos”, afirmó Alfonso Ramírez Cuéllar, presidente nacional de El Barzón.
Los datos del Coneval, acerca del comportamiento de la pobreza, confirman que después de 30 años de neoliberalismo, los mexicanos no pobres y no vulnerables, equivalen a sólo 22.6% de la población; el resto, 77.4% de los mexicanos, están en condiciones de vulnerabilidad o de plano de pobreza.
Señalan que la cifra contrasta con la situación de los 10 hombres más ricos del país, de acuerdo con las estimaciones que hizo la revista Forbes para 2016, que atribuyen a Carlos Slim una fortuna de 54 mil 500 millones de dólares (Mdd); German Larrea, de Grupo México, acumula 13 mil 800 Mdd; a Alberto Bailleres González, dueño de Industrias Peñoles, Palacio de Hierro y el ITAM, donde se formaron los funcionarios que han conducido las reformas regresivas del país, lo ubican con una fortuna de 10 mil 800 Mdd; María Asunción Aramburuzabala, dueña de Tresalia y Abilia, tiene una fortuna de cinco mil 800 Mdd; Eva Gonda de Rivera, dueña de comercios al detalle y embotelladoras y distribuidoras de bebidas, tiene una fortuna de cinco mil 600 Mdd; Juan Francisco Beckmann Vidal, empresario de industria de bebidas reportó hasta 2016, cinco mil 200 Mdd; Juan A. González Moreno, se desempeña en el sector financiero e industria de consumo, tiene cinco mil Mdd; Daniel Servitje Montull y familia, dueños de Bimbo, acumulan una fortuna de cuatro mil 200 Mdd; Jerónimo Arango, cuya fortuna personal asciende a cuatro mil 200 Mdd y el Dueño de TV Azteca, Ricardo Salinas Pliego, cuya fortuna se estima en tres mil 600 Mdd.
“Las cifras comenzaron a aumentar mayormente desde el 2008 y hasta el 2016. Para 2014 al observar como la problemática se incrementaba, el Coneval recomendó al gobierno una serie de puntos y es ahí donde nace la implementación de la cruzada contra el hambre que fue un rotundo fracaso.
El gobierno de Peña Nieto solamente le puso un nombre, pero eso no significó que mitigaría el hambre. La cifra de personas en pobreza alimentaria continuaron creciendo. Después para el periodo 2016-2017 vemos como no se puede esconder una realidad donde se ha llegado a tener más de 53 millones de personas en pobreza y los 8.6 millones en situación de vulnerabilidad”, comenta Rosario Castro encargada de análisis de precios dentro de El Barzón, a Revolución TRESPUNTOCERO.
Señala que pese a aceptar las recomendaciones, el gobierno solamente modificó cifras al decir que los empleos aumentaron, esto tomando los números del seguro social “de personas que solamente tienen uno o a lo mucho dos salarios mínimos”.
Castro indica que, “solamente ponen nombre y números a programas sociales para justificar que sí están combatiendo el problema pero no es así. Por el contrario, los usan para la compra de votos, es su principal estrategia y de la cual hecha mano porque lucran con la necesidad, la pobreza y la urgencia de la gente por tener alimentos”.
Además, explica que en los últimos meses de este sexenio la ciudadanía observará situaciones complicadas por los precios de gasolina, “que continúan al alza a pesar que el dólar está bajando. La inflación 6.5% ha provocado que no haya poder adquisitivo, sin respuesta por parte del gobierno ante aumento de precios de alimentos de canasta básica y la gasolina”.
El Barzón ha señalado a lo largo de los últimos años, las políticas “estabilizadoras” aplicadas desde los años 80, por los integrantes del PRI, el PAN y un bloque de empresarios, “no garantizan la estabilidad que prometieron y que prometen en plena campaña electoral y, en cambio, han significado un progresivo deterioro de la capacidad del país para administrar sus recursos y atender los rezagos en que viven millones de mexicanos, así como una progresiva concentración de la riqueza y del ingreso nacional”.
Afirman que el modelo implementado tiene un efecto tan regresivo, que parece que sus promotores del PRI y del PAN desean que el país retroceda a la época porfirista. Por este motivo, la elección que se efectuará el próximo 1 de julio, será el instrumento de la población para determinar si los ciudadanos desean seguir siendo gobernados por un grupo político (PRI, PAN,PRD) que lo único que ha conseguido es acrecentar la diferencia entre los que nada tienen y los pocos que concentran la renta de este país, añaden.
Aseguran que ejemplos del fracaso los hay. “Todo recordamos la autocomplacencia de los funcionarios de Hacienda y del Banco de México cuando en diciembre de 2015 la inflación anual fue de sólo 2.13% y la tasa de interés de referencia de 3.25%; unos meses después, en diciembre de 2017 la inflación anual fue de 6.77% y la tasa de interés de referencia es de 7.50%.
A eso se suma la devaluación registrada por el peso con respecto al dólar. La paridad peso-dólar para solventar obligaciones, establecida por el Banco de México, después de cerrar 2012 en 13.01 pesos por dólar, en 2014 inició una progresiva devaluación y en enero de 2017, llegó a 21.9 pesos por dólar. Eso se acompañó de incertidumbre, esas son muestras de que el modelo no es funcional”.
Castro hace énfasis que hoy el mexicano en pobreza no puede adquirir ni siquiera los productos básicos como leche, huevo y pan, ya que estos han seguido al alza. Por lo que asegura que de llegar Meade a la presidencia dará continuidad a esta misma política. “Que significa el fracaso; ya estuvo en Sedesol y lo sí hemos escuchado es que hubo desvíos millonarios sin ser investigados. Porque siempre salen a la luz los actos de corrupción pero no se investigan”, añadiendo que un ejemplo más involucró a Rosario Robles, a quien tampoco se le pidió cuentas.
Señala que con el gobierno de Meade, habría un mayor incremento en costos de alimentación, gasolina y altas cifras de pobreza, mayor problema en la economía nacional, de las familias y el rezago persistiría “y como ahora iríamos a un sexenio en picada”.
Revertir la pobreza en México, sí es posible, argumenta, se realmente se usan los programas para la población y no para fines electorales. Se necesita un plan de comercialización de alimentos nacionales, no solo con las grandes empresas y monopolios, añade.
Con una estrategia real de ordenamiento del mercado alimentario y conocer cuáles son las reservas y cuánto se produce, indica que, se puede contribuir a detener el crecimiento del rezago. Pero también se debe eliminar la creación de pequeños programas “que solamente son para usuarios fantasmas, sin que se sepa a dónde se va todo ese dinero. Por el contrario se busca usar todo el presupuesto en pro de la población y vigilar que se implementen los recursos”.
Sobre la caída del peso, El Barzón señala que, “los funcionarios de Hacienda y Banxico han atribuido esa debilidad del peso a la llegada de Trump al gobierno de Estados Unidos en enero de 2017. Con ello buscan eludir su responsabilidad en la debilidad y dependencia en la que han hundido a la economía mexicana.
Incluso, en 2015, 2016 y 2017, se aprovecharon de la devaluación anterior a Trump y el incremento de las tasas, para “ordenar” la economía, frenando la demanda interna y las importaciones, al tiempo que se estimularon las exportaciones.
Paradójicamente, la devaluación, que es reflejo de debilidad, también se convirtió, gracias a los remanentes del Banco de México de los que dispuso el gobierno -31,449 millones de pesos en 2015, 239,094 millones en 2016 y 321,653 millones en 2017- en un factor de fortalecimiento de las finanzas públicas, al grado de que la paridad actual entre 18 y 19 pesos por dólar, es semejante a la observada en 2016, pero los precios son mucho más altos, se asegura.

