(08 de febrero, 2016).- Hace ya varios meses que la plaza de Ciudad Juárez, Chihuahua, respira calma y tranquila, y es que desde hace ya varios meses los grupos criminales que la dominan hicieron un pacto y ahora forman parte del equipo de trabajo de los cárteles que intentan pasar droga a Estados Unidos por esa zona fronteriza.
Según información de Proceso, un alto funcionario de una agencia federal estadounidense en El Paso, Texas, dio a conocer que en Ciudad Juárez grupos como La Línea (parte del grupo que aun existe del Cártel de Juárez) y otros narcotraficantes independientes pasan droga al Cártel de Sinaloa, pero también al del Golfo y cualquier otra organización que les paguen bien el traslado.
“Ya no hay pleito por la plaza”, sostiene el funcionario, quien aceptó la entrevista bajo la estricta condición de que no se revele su identidad ni la de la dependencia en la cual labora. Trabajan como en maquila, pues cobran una cuota por el pase de la droga y en ocasiones el derecho de piso. Pero entre los grupos criminales de Ciudad Juárez ya no hay disputa”, sentencia la fuente.
El medio también explica que visitó a un agente de los servicios mexicanos de inteligencia para escuchar su versión sobre lo que ocurre hoy en la otrora ciudad más violenta de México y del mundo. Quien coincidió con su colega estadounidense y a su vez aporta otros datos: “Hubo un acuerdo hace unos meses. Los grupos criminales se repartieron la plaza (de Juárez) y comenzaron a trabajar para los grandes cárteles del país que siguen pasando droga por esta región”.
La fuente mexicana explicó la extraña pacificación de Juárez: “todos los narcos están trabajando. Aquí en la ciudad se nota que hay bastante dinero proveniente del narcotráfico. La Línea, Los Aztecas, el Cártel de Juárez y los demás grupos independientes se repartieron pacíficamente el territorio”.
Las declaraciones del agente mexicano, indican que “nadie rebasa las fronteras de trasiego demarcadas por ellos mismos, y la Policía Municipal colabora con ellos. Ya sólo matan a quienes trastocan esas reglas criminales y a los pocos que intentan pasarse de listos con los cargamentos”.
Por otra parte los análisis de inteligencia del Gobierno de Estados Unidos dan cuenta que desde hace varios meses por la plaza de Ciudad Juárez está entrando “muchísima metanfetamina, heroína y mariguana” al país del norte.
El agente federal estadounidense sostiene que “el trasiego de esos tres enervantes ha crecido durante la paz pactada”; e incluso reconoce que poca de la metanfetamina y mariguana que pasa por Juárez no es originaria de Chihuahua.
Según él, “la mayoría de la metanfetamina y heroína —incluso en estado líquido— confiscada en esta frontera es muy difícil de detectar. (No obstante sabemos que) proviene de Sinaloa, Michoacán, Jalisco, Guerrero y Morelos”.
Es preciso reconocer que durante varios lustros los grupos delincuenciales de Ciudad Juárez se disputaron la zona a sangre y fuego, pero la captura de Vicente Carrillo Fuentes, “El Viceroy”, líder del Cártel de Juárez, el 9 de octubre de 2014 en Torreón, Coahuila, y la de su presunto sucesor Jesús Salas Aguayo, “El Chuyín”, en abril del año pasado, cambiaron las cosas.
Las organizaciones locales “le bajaron a las ejecuciones y levantones; incluso eliminaron a los criminales que se hacían pasar por narcos y solían cometer secuestros exprés, extorsiones a la gente y a los negocios, incluso matar por encargo.
También limpiaron a Juárez de criminales callejeros, como lo hicieron en su tiempo los hermanos Amado y Vicente (Carrillo Fuentes). Con la plaza en calma llaman menos la atención y el tráfico de drogas fluye con mayor facilidad y de todos lados. Así todos ganan”, comentó el agente mexicano.
Aunque no exista un grado de violencia derivado de la lucha por la plaza de Cuidad Juárez, las drogas no dejan de ser un peligro para esa región que hoy es la cuarta metrópoli del país con mayor el consumo de drogas entre estudiantes de secundaria y bachillerato, según indica la última Encuesta Nacional de Consumo de Drogas en Estudiantes (Encode).
En Juárez se reportaron consumos mayores a la media nacional en casi todas las sustancias analizadas –tranquilizantes, mariguana, cocaína, inhalantes y metanfetaminas– en los niveles de secundaria y bachillerato.
En Chihuahua tres de los 10 ‘ejércitos criminales’ al mando del Cártel de Sinaloa operan, bajo el nombre de Los Artistas Asesinos, Mexicles y Gente Nueva, encargados de hacer frente a los bancos contrarios como Los Beltrán Leyva o Los Zetas.


