(21 de septiembre, 2016. Revolución TRESPUNTOCERO).- “En Nuevo Laredo nuevamente ha repuntado la violencia, la muerte y la inseguridad producto de las Fuerzas Armadas, desde la falsa guerra ‘contra el narcotráfico’, el pretexto para tener libertad de ejecutar, levantar y desaparecer y hoy allanar domicilios para robar cada vez se hace más común.
Sin embargo, parecía que hubo un aparente cese de este tipo de actos delincuenciales por parte de los malhechores uniformados, pero no ha sido así, nuevamente y de manera abierta, principalmente la Marina regresa como el delincuente del momento ha amedrentar, hostigar y ahora mismo robar a la sociedad civil, bajo la capa de impunidad que provoca ser el brazo ejecutor del gobierno federal, caracterizado por escupirle a los derechos humanos de los mexicanos”, denuncia en Revolución TRESPUNTOCERO, el especialista en seguridad nacional Alberto Cisneros.

Quien señala que “la sala de experimentos violentos se encuentra en Nuevo Laredo”, asegurando que desde siempre ha sido uno de los focos rojos donde por más quejas que se interpongan, sigue siendo un territorio tomado por la Marina, de forma puntual, para “hostigar al ciudadano y proteger al delincuente”.
Como ejemplo, cita el caso de “Juan Carlos”, quien pidió cambiar su nombre por razones de seguridad, “él es un adulto joven que vive con sus hijos menores de edad y su esposa. Hace tres semanas, atracaron su casa, “parecía que hubieran cateado el domicilio y se habían llevado lo mejor, no son simples ladrones, no se conformaron con una televisión, querían dinero y joyas.
Sin embargo al momento de los hechos, no se supo quiénes allanaron su domicilio, pero a él le dejaron un gato muerto degollado en la mesa de su comedor, con un mensaje, asegurándole que si denunciaba, eso le pasaría a su familia, por lo que prefirió callar, el robo ascendió a casi 100 mil pesos porque se llevaron joyas de valor, siempre se creyó que había sido una banda delincuencial”, agrega Cisneros.
Quien conoce el caso y lo ha estudiado, afirmando que “logramos comprobar con testigos y otros elementos que fue un grupo de hombres con uniformes de la Marina, quienes allanaron y robaron, pero no era la primera vez que iban al lugar, a ‘Juan Carlos’ y a su familia, comenta el especialista, lo vigilaron y siguieron, aprendiéndose la rutina.

Días más tarde del robo fue frecuente ver camionetas de la Marina transitar por las calles donde tiene su domicilio Juan Carlos, “algunas veces se quedaban hasta una hora frente a la casa, de lado de la casa, y al salir él en su carro con su familia, incluso fueron cínicos y los siguieron.
Esto sucede porque a quienes atacan y roban son ciudadanos que no son violentos, que no tienen los mismos elementos y el poder para enfrentarse a ellos y exigir justicia, la sociedad está en desventaja ante una fuerza armada que usará sus instrumentos para aniquilar (de distintas maneras) al tejido social”, afirma Cisneros.
Quien explica que por el momento, la familia prefirió guardar silencio, pese a las pruebas que tienen, ya que temen que existan represalias en su contra, e incluso han preferido pensar en migrar. “Es lo único que le queda a la gente que puede hacerlo de manera legal, hoy existen fuera del país un gran número de familiares de víctimas de desaparición, allanamiento de morada y ejecuciones, que no piensan, sino actúan y se van del país donde los asesinos y delincuentes gobiernan”, agrega.

En tanto, el fin de semana pasado, nuevamente el Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo, se hizo cargo del acompañamiento de una denuncia más, en la que se señala a elementos de la Marina como supuestos responsables de un allanamiento de morada, actos vandálicos dentro del domicilio y robo, según dio a conocer a Revolución TRESPUNTOCERO.
El domingo 18 de septiembre pasado, aproximadamente a las 4:30 horas de la madrugada, según versiones de los testigos, personal operativo de la Secretaría de Marina allanó el domicilio del ciudadano Luis Enrique Puente Gutiérrez, causándole severos daños económicos.
Puente Gutiérrez no se encontraba en su domicilio al momento de los hechos, sino que fue hasta las ocho de la mañana de ese mismo día que al arribar al sitio se percató de las afectaciones, y de los testimonios de vecinos quienes lograron observar los hechos, esto en la colonia 150 aniversario, en Nuevo Laredo.

La información aportada a este medio, indica que Puente Gutiérrez, encontró que la puerta principal estaba violentada de la chapa y posteriormente, al ingresar, notó que todo el interior estaba en completo desorden y dañado.
Luis Enrique Puente Gutiérrez añadió que al ir a revisar uno de los vehículos que se encontraba estacionado en la cochera, también estaba vandalizado, encontrando dañadas las cuatro llantas, más los vidrios, así como el tanque de combustible, percatándose que del interior sustrajeron un equipo de sonido, al evaluar los daños, éstos ascendieron a poco más de más de 30 mil pesos.
Según información de los testigos, quienes son vecinos de la colonia, vieron como un grupo de hombres ingresaron al domicilio de Puente por la madrugada, quienes se transportaron en tres camionetas color gris, pertenecientes a la Marina, declararon.
También señalaron los testigos, que el grupo permaneció en el interior de la vivienda por espacio de dos horas, también denunciaron que cuando dicho grupo se dio cuenta que eran vistos, “uno de los agentes apuntando con su arma le dijo una señora que se metiera a su casa, porque la iban a arrestar”.
Sin embargo, dichas pruebas no fueron las únicas; ésta no es la primera vez que un hecho similar y con actores similares sucede en el domicilio de Puente Gutiérrez, quien dio a conocer que esta es la segunda vez que sufre allanamiento y robo dentro de su hogar.

Por lo que Luis Enrique Puente Gutiérrez entregó al Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo un disco con tres grabaciones provenientes de un equipo de video vigilancia, “en donde se puede observar a elementos de la Secretaría de la Marina allanando su domicilio, aproximadamente a las 4:30 horas del domingo 18 de septiembre”, versa el documento de denuncia que realiza en Comité ante el gobierno federal, cuya copia se encuentra en poder de Revolución TRESPUNTOCERO.
En las imágenes se puede observar dos camionetas oficiales, “lo que supone que ellos son los probables responsables del allanamiento robo y daño propiedad ajena”, continúa explicando el documento.
El primer atraco, según informó Luis Enrique Puente Gutiérrez, sucedió hace un mes, el 15 de agosto pasado, por lo que decidió poner cámaras de videovigilancia, puesto que aun cuando sabe que “elementos de la Secretaría de la Marina allanaron esta propiedad y causaron daños parecidos, no tenían pruebas que lo demostraran”.
Al tomar la decisión de denunciar, Puente Gutiérrez, también señala al personal del Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo Luisa, que teme por su seguridad y la de sus familiares, además que podría padecer nuevamente un daño a sus propiedades.
“Al presentar la denuncia en contra del personal de la Secretaría de Marina, podría haber posibilidades que los elementos tomaran represalias e incluso existe la posibilidad que regresen a su domicilio por tercera ocasión, le inventen delitos, lo carguen con armas y drogas y finalmente lo acusen de pertenecer al crimen organizado, como suele suceder en estos casos”, se agrega en el texto.

Sobre ambos casos Cisneros comenta que “existe la posibilidad que la oficina de comunicación social de la Marina, envíe un comunicado en el que explique en los hechos los elementos no tienen nada que ver y que no fueron marinos quienes cometieron los atracos y demás actos vandálicos.
Porque comunicación social es muy eficiente para enviar este tipo de textos, todos con el mismo formato, parece un copia y pega, pero jamás se anexa una breve nota donde se comprometan a investigar los hechos y de haber responsables, hablar de un castigo, como sí lo mencionó en algún discurso el secretario de Marina, ellos siempre se adelantan a afirmar que ‘no son culpables’, aunque semanas, meses y años después se compruebe que sí.
También existe la otra versión donde se asegura que no, de ninguna manera eran elementos de la Marina, y salen con la declaración que eran falsos uniformes, camionetas y todo lo relacionado con la Marina y así finiquitan el problema”.


