Una vez más, el saliente Poder Judicial da de qué hablar. Esta vez, con un caso que huele a corrupción desde lejos. Se trata de Zhi Dong Zhang, un ciudadano chino vinculado a dos de los cárteles más “afamados” del país, el de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación , quien se fugó de su arresto domiciliario el pasado 11 de julio.
La presidenta Claudia Sheinbaum, desde la conferencia matutina de este lunes 14 de julio, acusó directamente al Poder Judicial por permitir que un personaje de ese calibre estuviera en su casa y no tras las rejas.
“Lo más relevante es el juez… porque es una persona que fue detenida y que el juez, sin ningún argumento, le da prisión domiciliaria”, reclamó la mandataria federal.
Zhi Dong Zhang fue capturado en octubre del año pasado en un domicilio de lujo en Lomas de Santa Fe. Las autoridades lo acusan de traficar más de mil kilos de cocaína, mil 800 kilos de fentanilo y más de 600 kilos de metanfetamina. Es decir, un peso pesado del narcotráfico. Aun así, un juez decidió enviarlo a su casa, bajo custodia de la Guardia Nacional, en un domicilio de Cuajimalpa de Morelos.
“No debería haber tenido esa resoluciónpor parte de un juez. Nosotros hemos estado insistiendo en la corrupción del Poder Judicial”, remató la mandataria
Así Sheinbaum dejó claro que, para su gobierno, este no es un error administrativo, sino evidencia de algo más profundo y podrido.
El caso revive el debate sobre la impunidad en el Poder Judicial, una de las problemáticas a las que Sheinbaum está haciendo frente, principalmente, con las recientes elecciones del pasado primero de junio. Pero más allá de los discursos, lo que preocupa es que un personaje de este nivel haya estado en la comodidad de su casa, sabiendo los delitos en los que estuvo implicado.


