Durante la conferencia del pueblo del 4 de septiembre, la presidenta Claudia Sheinbaum aclaró que México seguirá decidiendo de manera soberana sobre la extradición de objetivos prioritarios del crimen organizado a Estados Unidos. Explicó que, aunque existe colaboración con el país vecino, la decisión final sobre enviar o no a una persona responde a la ley nacional de seguridad y se toma con base en los beneficios para la seguridad y la paz del país.

La mandataria precisó que cada caso se analiza en el Consejo Nacional de Seguridad, que realiza un estudio de riesgo antes de determinar si procede o no la entrega de un individuo solicitado por el gobierno estadounidense. Agregó que “hay otros casos en donde hay ya una orden de extradición que no tiene un amparo y que se ejecuta de inmediato”, subrayando que esas decisiones no son automáticas ni impuestas desde el exterior.

Sobre la mención de Marco Rubio y la captura de El Mayo, Sheinbaum comentó que sí se abordó el tema de la inseguridad en Sinaloa planteado por el secretario de Seguridad, pero no se entró en detalles sobre ese caso en particular. Sin embargo, dijo que México también busca reciprocidad, pues se han solicitado extradiciones y deportaciones de objetivos relevantes para el país desde Estados Unidos.
“Nos interesa casos muy relevantes para México en donde se pide deportación o extradición igual que ellos para allá”, expresó.

Con estas declaraciones, la presidenta reafirmó que la cooperación con Estados Unidos continuará, pero siempre respetando las decisiones y los procedimientos internos que garanticen la seguridad nacional y el estado de derecho en México.



