Natalia Antezana Bosques / @Natalia3_0
(14 de septiembre, 2013).- Por la noche del viernes 13, la estructura de la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) de Oaxaca hizo una valoración y un recuento de los maestros heridos y los posibles desaparecidos tras resultado del desalojo violento del campamento magisterial que se encontraba en el Zócalo de la capital de México.
Un miembro de la comisión ampliada de negociación, quien tiene el brazo izquierdo fracturado debido a un golpe que, asegura, le dio un policía con un tolete, explicó que entre los heridos de gravedad también se encuentran maestras, algunas mayores.

Asimismo, señaló que este sábado se definirá la ruta a seguir, después de tener una reunión con las bases del movimiento magisterial oaxaqueño. Informó que el desalojo fue un acto premeditado de violencia de parte de las fuerzas del orden.
El dirigente explicó que le quebraron el brazo en avenida Madero o Eje Central cuando un grupo de granaderos encapsularon a varios profesores y profesoras, señaló que en ese grupo había dos niños y se encontraban los líderes de Oaxaca. Denunció que los granaderos no los dejaban salir del círculo a pesar de que una profesora mayor tenía una herida muy grave en la cabeza, se estaba desangrando y empezaba a convulsionarse.
También pidió que la sociedad civil que se está solidarizando con el movimiento les proporcione medicinas: desinflamatorios, analgésicos, vendas, desinfectantes.
Los maestros que fueron desalojados del Zócalo se reubicaron principalmente en el Monumento a la Revolución, la sede del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) y el Plantel del Valle de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM).


