Fidel Herrera Beltrán, ex gobernador priista de Veracruz, fue monitoreado por la DEA y la policía Catalana desde que tomó el cargo de cónsul de México en Barcelona, Estado Español, donde fue descubierto estableciendo relaciones con personas implicadas en actividades ilícitas y narcos.
Los agentes de Barcelona recibieron reportes donde se señalaba a Herrera y a Javier Duarte de Ochoa “tejiendo” redes entre criminales mexicanos.
La investigación publicada por un diario iberico revela que Herrera tuvo estas reuniones cuando fungió como diplomático del entonces mandatario Enrique Peña Nieto, específicamente en el periodo de 2015 a 2017.
En el texto, se relacionan estas investigaciones con el hallazgo sin vida de la periodista Regina Partines, la cual investigaba el mismo caso de los priistas.
Entre las acusaciones contra Herrera destacan cuando en 2013 apareció en la lista Forbes de los más corruptos, además de que es señalado de inyectar fuertes cantidades de dinero para la campaña electoral de su predecesor, Javier Duarte.
El reportaje igualmente señala los nexos de Fidel con Juan Manuel Muñoz alías el “Mono Muñoz”, presunto enlace del Cártel de los Zetas en Europa, el cual fue arrestado en 2016 acusado de blanqueo y narcotráfico.
Autoridades de Barcelona no pudieron proceder legalmente contra el entonces cónsul debido a que éste renunció en 2017.
“Los Zetas llamaron a Herrera Zeta 1 porque dirigía Veracruz. El exgobernador recibió millones de dólares a través de enlaces para que los cárteles operan con impunidad”, explicó Joaquín Gil, autor de la investigación.

