La Fiscalía General de la República (FGR) concretó la extradición a Estados Unidos de tres personas requeridas por autoridades judiciales de Texas, señaladas por su presunta participación en distintos homicidios.
La entrega se realizó en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y, según informó la dependencia, forma parte de los mecanismos de cooperación jurídica bilateral vigentes entre México y EU para la persecución de delitos graves.
Tres extradiciones, tres expedientes: qué acusa Texas
En un comunicado, la FGR detalló que las extradiciones corresponden a causas penales diferentes y se concretaron a solicitud de cortes estatales de Texas, cada una con un caso específico.
El primer expediente involucra a Samuel “N”, requerido por la Corte de Distrito del Condado de Harris. De acuerdo con la acusación, tras una discusión, presuntamente disparó un arma de fuego contra una persona, provocando su muerte.
El segundo caso corresponde a Francisco “N”, solicitado por la Corte del Distrito 111 del Condado de Webb. Las autoridades estadounidenses lo señalan como presunto responsable del homicidio de su cónyuge, a quien habría atacado con un arma punzocortante.
El tercer extraditado es José “N”, requerido por el Tribunal del Distrito 188 del Condado de Gregg, Texas, por su probable responsabilidad en la privación de la vida de una persona mediante disparos de arma de fuego.
La ruta legal: gestiones concluidas y extradición concedida
La FGR precisó que, tras realizarse las gestiones legales correspondientes, el Gobierno de México concedió la extradición de los tres sujetos, quienes quedaron a disposición de las autoridades que los requieren en Texas.
Asimismo, la institución recordó que, conforme a la ley, a las personas mencionadas se les presume inocentes mientras no exista una sentencia condenatoria emitida por la autoridad judicial competente.
Cooperación México EU: extradiciones en la agenda 2025
Durante 2025, el tema de las extradiciones se mantuvo como un punto recurrente en la agenda de seguridad entre México y Estados Unidos, con énfasis en fortalecer la cooperación judicial, agilizar procedimientos y mejorar el intercambio de información en investigaciones por homicidio, tráfico de armas y delincuencia organizada.
En ese contexto, también se discutieron mecanismos para mejorar la trazabilidad de armas de fuego y el flujo de datos entre fiscalías estatales, la FGR y agencias federales, como parte de una estrategia de coordinación más amplia.


