Raymundo Riva Palacio aseguró que, con la destitución de Santiago Nieto, Peña Nieto “se disparó en el pie”, pues el contexto en el cual lo despidieron fue lo que levantó la polémica. Mientras el procurador general interino, Alberto Elías Beltrán, dijo que actuó en el marco de la ley, los abogados de la PGR y de Nieto chocaron en las interpretaciones legales.
“El problema está empapado, por las formas y los antecedentes, de política. Cierto. La ley se politizó, pero pocas veces tan justificadamente como esta, donde fue tolerante con Nieto desde que asumió el cargo en febrero de 2015, y se volvió intolerante cuando, en vísperas de arrancar el proceso electoral de 2018, la presidencia de Enrique Peña Nieto volvió a ser objeto de cuestionamiento por corrupción”.
Luego de que testimonios de ejecutivos de la empresa ante la Fiscalía brasileña señalaron a Lozoya como un activo estratégico, y lo procuraron con dinero por los beneficios que les podía dar cuando fuera un alto funcionario del nuevo gobierno, Nieto afirmó: “El caso Odebrecht es un caso paradigmático porque atacó a los sistemas electorales de varios países del continente. Entonces, es importante que se pueda mandar un mensaje de que este tipo de conductas bajo ninguna circunstancia van a ser toleradas o van a ser permitidas”.
Esta declaración le dio validez a la denuncia que presentó el PRD en la Fepade a mediados de agosto, para que investigara a Lozoya y la posible canalización de recursos de Odebrecht a la campaña presidencial de Peña Nieto.
Por su parte, ejecutivos de Odebrecht buscaron negociar un acuerdo de cooperación con el gobierno mexicano a cambio de reducción de acusaciones, y dijeron a altos funcionarios de la PGR a principio de año que habían canalizado recursos a campañas en Veracruz y Tamaulipas, sin precisar los años ni los destinatarios. No mencionaron nunca la campaña presidencial de 2012, “que ha sido el elefante que todos quieren encontrar en la sala” – indicó Riva Palacio.
En este sentido, México es el país que menos ha avanzado en la investigación sobre los presuntos delitos de corrupción de Odebrecht y el que menos transparente ha sido. Ya que no quisieron pactar un acuerdo con Odebrecht para que suministrara información, lleva a cuestionar, de acuerdo con Riva Palacio, si la razón por la cual la PGR rechazó esa cooperación fue para frenar la investigación y para alargar el encubrimiento a funcionarios o exfuncionarios federales.
Para el periodista, “la destitución de Nieto es parte de esta cadena que apesta”. La acción de Elías Beltrán fue la primera, a los cinco días de haberse encargado de despacho. “Es muy difícil pensar que actuó con autonomía. Un encargado de despacho no toma nunca decisiones tan delicadas, sino administra la oficina mientras se designa al titular” – aseguró.
Agregó que Peña Nieto es el único que pudo haber autorizado esa acción por las consecuencias políticas que arrojaría.
Y aunque en 2015 hubo un caso similar, Nieto no fue cesado por violar el debido proceso del entonces subsecretario de Gobernación, Arturo Escobar, cuando declaró públicamente que había tres averiguaciones previas en su contra por presuntos delitos electorales. “En aquél tiempo, Escobar anunció que lo denunciaría por violar sus derechos humanos, lo que no sucedió, y el visitador general de la PGR, César Alejandro Chávez, le abrió una investigación por la misma razón, cuyo resultado nunca se conoció. Este es el procedimiento que se le debió haber seguido en el caso de Lozoya, pero se violó (PGR) una ley (la PGR) para sancionar la violación (Nieto) de otra ley”.


