El Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán confirmó este martes la muerte del presidente de la institución, Ali Larijani, luego de un ataque aéreo en Teherán, que previamente había sido atribuido por Israel.
A través de un comunicado oficial, el organismo iraní describió el hecho como un “cruel asesinato” y aseguró que el funcionario falleció tras una trayectoria dedicada al servicio del país y de la Revolución Islámica.
En el mismo ataque también perdieron la vida su hijo adoptivo, Morteza Larijani, así como su jefe de seguridad, el general Seyyed Vahid Fatemi Nejad, de acuerdo con reportes difundidos por medios iraníes.

De manera paralela, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica informó la muerte de Gholamreza Soleimani, comandante de la fuerza paramilitar Basij, quien también habría fallecido durante las acciones militares en la capital iraní.
Las autoridades militares destacaron que Soleimani tuvo un papel relevante en la estructura de seguridad interna, así como en programas sociales dirigidos a sectores vulnerables durante su gestión al frente de la Basij.
En su posicionamiento, las fuerzas armadas iraníes responsabilizaron a Estados Unidos e Israel por los ataques, señalando que estos hechos reflejan la importancia estratégica de sus mandos en el contexto del conflicto reciente.
El gobierno iraní expresó condolencias al líder supremo y a la población, al tiempo que reiteró que las muertes serán consideradas como actos de martirio en el marco de la confrontación en la región.


