Hace unas horas, fuerzas armadas de Turquía se sublevaron decretando la ley marcial. El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, pidió a sus partidarios salir a las calle para intentar frenar la sublevación. Luego de ello comenzaron a producirse enfrentamientos a tiros en Ankara y Estambul.
“Insto a nuestra gente, a todo el mundo, a que llene las plazas del país para darle (al Ejército) la respuesta necesaria”, dijo el presidente mediante FaceTime en la cadena CNN.
Los militares sublevados tomaron control de la señal televisiva, desde la que han comenzado a lanzar mensajes afirmando que Erdogan “era un traidor”, y lo han acusado de haber establecido un “régimen autoritario del miedo”. En un comunicado se lee “El Ejército se hizo cargo totalmente para restaurar la democracia… Todos los acuerdos internacionales serán vigentes. Esperamos mantener nuestras buenas relaciones con todos los países”.
Hasta el momento se ha informado que 17 policías de las fuerzas especiales han sido asesinados en Ankara, donde varios tanques han disparado en las inmediaciones del Parlamento turco.
Según El País en Estambul, lass fuerzas militares cortaron el acceso a los puentes. Asimismo, las redes sociales fueron bloqueadas y la televisión estatal dejó de emitir. La situación era de extrema confusión desde que esta noche el Gobierno denunciara la asonada.
Más tarde, los militares golpistas leyeron en la televisión pública un comunicado en el que aseguraban tener el control del país. Sin embargo Erdogan, quien se encontraba fuera de la capital durante el golpe, dijo en entrevista con CNN que éste no triunfará “Tarde o temprano será eliminado. Voy a volver a Ankara”, dijo.
Medios locales reportan caos e incertudumbre entre los pobladores.


