Aún se encuentra en calidad de desconocido, el cuerpo de un niño de entre tres años y medio y cinco localizado en Tláhuac. Por ahora está en las instalaciones del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Incifo), sin que nadie haya ido a reclamarlo.
De acuerdo con la necropsia practicada, “el menor recibió un golpe contundente, aunque no fueron detectados indicios de algún tipo de abuso sexual”. El caso de este menor representa uno más de los tres casos que ha albergado el Tribunal Superior de Justicia capitalino en el Incifo, el más conocido es el del 23 de marzo de 2015, Ángela, una niña de 18 meses que fue encontrada en una maleta en calles de la colonia Juárez.
Cabe señalar que, su cuerpo pasó más de un año en el Incifo, donde fue embalsamado con la esperanza que algún día algún familiar apareciera y lo identificara, sin embargo nadie lo reclamó.
En tanto, el 8 de octubre pasado fue encontrado un bebé estrangulado dentro de una bolsa de plástico en el bosque de Chapultepec. La necropsia concluyó que “tenía 16 horas de vida cuando fue asesinado”.
Sobre el caso del menor de más de tres años, dado a conocer ayer por el Tribunal Superior capitalino, el órgano judicial señala que “esta situación es poco común”, por lo que se dio paso a la difusión de datos físicos y el retrato forense.
Entre sus características se detalla que “tiene piel morena clara, ojos castaños, cabello oscuro abundante, semiondulado y corto. De complexión media, de un metro con nueve centímetros de estatura, con los dientes superiores frontales separados probablemente por el hábito de chuparse el dedo o usar biberón”.


