La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo marcó una línea roja en materia de seguridad: México coopera, pero no se subordina. Tras la participación de los titulares de Sedena y Semar en un encuentro del Comando Norte en Estados Unidos, la mandataria afirmó que esa visita no derivó en nuevos compromisos ni en la firma de acuerdos adicionales.
Sheinbaum explicó que el general Ricardo Trevilla y el almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles asistieron como invitados a una reunión enfocada en temas de delincuencia organizada y seguridad hemisférica, pero dejó claro que la instrucción es mantener una colaboración estrictamente técnica y de intercambio de información. De forma tajante, descartó cualquier “luz verde” para operaciones conjuntas dentro del territorio nacional.
Cooperación sin subordinación: los límites del Gobierno
La Presidenta reiteró que la relación con Estados Unidos en materia de seguridad se rige por principios que, dijo, son innegociables: respeto a la soberanía, confianza mutua, responsabilidad compartida y, sobre todo, cooperación sin subordinación.
El mensaje fue institucional: aunque México participa en foros internacionales y mantiene canales abiertos con agencias y mandos extranjeros, la conducción operativa y las decisiones estratégicas no se comparten. Sheinbaum enfatizó que no hay acuerdos para que fuerzas externas intervengan o ejecuten acciones en México bajo un mando combinado.
Capacitación e inteligencia: la fórmula que sí está sobre la mesa
En la explicación presidencial, el modelo de colaboración con el Comando Norte se concentra en capacitación e inteligencia, sin alterar el marco legal vigente ni comprometer la autonomía de las Fuerzas Armadas mexicanas.
Sheinbaum insistió en que Sedena y Semar actúan “por convicción” en defensa de la Constitución y que cualquier fortalecimiento de capacidades se busca sin abrir la puerta a esquemas de dependencia operativa. La capacitación puede sumar, pero el mando y la ejecución permanecen en manos de México.
Resultados ya visibles: 4.5 toneladas de cocaína decomisadas en el Pacífico
Aunque la reunión fue de carácter diplomático y estratégico, Sheinbaum destacó que la cooperación técnica ya muestra resultados concretos. Puso como ejemplo un operativo reciente en aguas del Pacífico, en el que la Marina de México y la Guardia Costera de Estados Unidos lograron la incautación de más de 4.5 toneladas de cocaína.
El decomiso, según lo expuesto, se logró gracias al intercambio de información en tiempo real, uno de los componentes que el Gobierno considera legítimos para enfrentar al crimen organizado transnacional. En esa misma línea, la Presidenta subrayó que estos golpes ocurren bajo protocolos de reciprocidad, no bajo una estructura de mando unificado.
Mundial 2026: coordinación logística, cada quien en su territorio
Otro tema abordado en el encuentro fue la seguridad rumbo al Mundial de Futbol 2026, que tendrá sedes en México, Estados Unidos y Canadá. La administración federal reconoció que habrá coordinación logística y comunicación compartida para prevenir amenazas de escala internacional, pero remarcó un punto clave: cada país será responsable de la seguridad interna de sus sedes.
Sheinbaum afirmó que México ajustará sus esquemas de protección a la realidad de cada ciudad sede, con vigilancia preventiva y monitoreo coordinado, pero siempre bajo dirección de autoridades mexicanas.
La línea roja: coordinación sí, operación conjunta no
Con esta postura, la Presidenta cerró el debate sobre supuestos pactos adicionales: la cooperación seguirá por la vía de la información, la capacitación y la responsabilidad compartida, pero sin ceder el control del territorio. El mensaje final fue claro y con sello político: México colabora, pero no se subordina.
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