Al tomar la tribuna del Congreso de Puebla, Marcelo García Almaguer, coordinador del Partido Acción Nacional (PAN) y Gerardo Islas Maldonado coordinador del Partido Nueva Alianza, desconectaron el sistema de sonido para impedir que continuara la discusión de un exhorto al gobernador Antonio Gali Fayad, en el que le pidieron donar el inmueble del ex hospicio del estado a la Universidad Autónoma de Puebla.
A la revuelta, se sumaron los diputados priistas, perredistas así como del partido Compromiso por Puebla, lanzando gritos y manotazos en el aire, no obstante el presidente de la mesa directiva José Juan Espinosa Torres, pudo tomar la votación para declarar la aprobación del llamado.
Sin embargo, Gerardo Islas no se quedó conforme y persiguió al presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política, el diputado de Morena Gabriel Biestro Medinilla, en su salida del salón de sesiones, para reclamarle por no poner “orden” en el Poder Legislativo.
En el despacho, Almaguer demandó a Biestro la renuncia de José Juan Espinosa como presidente de la mesa directiva y al no lograr el cometido, le exigió al líder del Poder Legislativo su dimisión.
Todo se motivó cuando en la discusión sobre el manejo irregular de los Proyectos para la Prestación de Servicios (PPS) José Juan Espinosa denunció el manejo irregular durante el sexenio morenovallista y terminó por fustigar el tren turístico Puebla-Cholula, al que se refirió con el término de “pinche tren”.
Ante esta situación, la panista Mónica Rodríguez Della Vecchia pidió la palabra por alusiones personales para censurar el empleo de groserías en las sesiones, pese a que el Congreso ya había votado ese asunto y se encontraba discutiendo el punto siguiente.
En ese momento, pidió el priista Javier Csique Zárate hacer uso de la palabra, sin embargo la Mesa Directiva le negó la palabra, por lo que uno de los diputados presentes en el recinto comenzó a golpear su curul con las palmas de sus manos a manera de protesta, mientras el resto de los legisladores del PRI, PAN, PRD, MC, Nueva Alianza y Compromiso por Puebla (CPP) saltaron de sus asientos y, dando manotazos en el aire, exigieron la palabra a favor de Casique.
Sin perder la compostura, Espinosa pidió a sus pares regresar a sus lugares para votar el exhorto a favor de la donación de ese inmueble a fin de que sirva de recinto a un centro cultural de la UAP.
El primero en desconectar el sistema de sonido para silenciar a Espinosa, fue Islas seguido de Marcelo García quien incluso tomó la campanilla que usa el presidente de la mesa directiva para conducir las sesiones.


