spot_img

Correr ayuda ideal para la felicidad

La doctora Valeria Cabrera, especialista en medicina del deporte, nos explica qué le pasa a tu cuerpo cuando sales a correr

- Anuncio -

Por: Sergio Canales

El estrés te está comiendo. Las ideas no fluyen como te gustaría y sin darte cuenta estás cayendo en una monotonía que te baja el ánimo ¿Pero sabías que quizá la solución a estos problemas está en tus manos? O mejor, dicho, en tus piernas. 

Salir a correr es una especie de polipíldora que, en términos coloquiales, no sólo ayuda a tu salud, sino que te hace sentir feliz, de acuerdo con Valeria Cabrera, doctora especializada en medicina del deporte.

Salir a correr o hacer ejercicio una o dos veces por semana te dejará múltiples beneficios que no verás reflejados en tu cuerpo ante el espejo inmediatamente, pero sí los sentirás al interior. “Nuestro cuerpo cambia por dentro mucho más rápido que por fuera; tendremos beneficios en nuestro corazón, arterias, venas, cerebro, riñones… y eso es algo que no vemos reflejado en un espejo”.

¿Por qué correr nos da felicidad?

La doctora Valeria explica que todas las personas, independientemente de su edad o estado de salud, necesitan hacer dos tipos de ejercicio: aeróbico y fuerza. Correr cumple con las características de hacer ejercicio aeróbico y la razón por la que necesitamos hacer este tipo de ejercicio es para cuidar nuestra salud cardiovascular. O sea, cuidar y fortalecer nuestro corazón y sistema circulatorio, con los cual disminuimos el riesgo de muchísimas enfermedades como hipertensión, infartos, embolias cerebrales, entre otros. 

“Pero además ayuda a mejorar nuestra composición corporal, a mantener un peso adecuado. Sube el ánimo, disminuye el riesgo de tener ansiedad, depresión y el riesgo de tener diabetes o problemas hormonales”.

“En medicina del deporte lo conocemos como una polipíldora: si lo pudiéramos encapsular en una pastilla sería un medicamento que tendría beneficios en todos nuestros sistemas de cuerpo”, detalla.

Cuando hacemos ejercicio se liberan hormonas a nivel del sistema nervioso central, o sea, en el cerebro, que se conocen como endorfinas, que son las hormonas de la felicidad, principalmente dopamina y la serotonina.

“Son hormonas que se liberan mientras estamos corriendo para activar varios sistemas necesarios durante el ejercicio, y aumentan la frecuencia cardiaca, la presión arterial y el flujo sanguíneo, para hacernos funcionar durante el ejercicio, y se siguen liberando poquito después de la actividad, esto nos da la sensación de felicidad o hasta sentirnos como drogados, esto es el llamado ‘runner high’”, explica.

El estrés se va corriendo 

Rodrigo Ismael Cuadros, ingeniero civil que ha adoptado el running como parte de su estilo de vida, nos cuenta que suele alcanzar niveles de satisfacción después de superar los dos kilómetros corriendo. En esta etapa ha identificado que suelta frustraciones y molestias laborales y personales, y esto tiene que ver con la regulación del cortisol, conocida como la hormona del estrés.

Esta hormona se libera en situaciones que generan miedo o estrés, y mantiene al cuerpo alerta. “Se ha visto al cortisol como una hormona negativa, pero realmente ayuda a que se libere y se utilice la glucosa, la cual es fundamental para producir energía”.

El cortisol es una hormona que, entre sus funciones principales, favorece la producción de glucosa estimulando al hígado a sintetizarla. La insulina favorece la captación de glucosa a través de las células, lo que permite que ésta sea una fuente de energía.

Para mantener un equilibrio entre cortisol e insulina (o sea en la generación y absorción de la glucosa), la doctora indica que “tendremos que mantenernos constantes haciendo ejercicio para lograr tener niveles hormonales adecuados y el mejor ejercicio para modular nuestro sistema hormonal es el ejercicio de fuerza”. 

Correr nos ayuda a combatir la ansiedad y depresión 

Correr y hacer ejercicio es una de las partes fundamentales del tratamiento para personas con ansiedad y depresión, nos comparte la doctora Valeria Cabrera, aunque aclara que no es una solución a estos trastornos.  

“El ejercicio, como salir a correr, puede formar parte del tratamiento de la depresión y de la ansiedad, no por las endorfinas, sino por el hecho de modificar nuestra conducta. El mejor tratamiento para la depresión y ansiedad es la terapia cognitivo-conductual, en la que se trazan metas y objetivos de a poquito, por ejemplo, hacer ejercicio durante cinco minutos una semana y a la siguiente aumentar a 10. ¡No tienes que correr 30 minutos todos los días!”.

- Anuncio -spot_img

MÁS RECIENTE

NO DEJES DE LEER