La mañana de este lunes, el presidente Andrés Manuel López Obrador habló sobre la situación de México respecto al coronavirus. Recalcó que la fraternidad de nuestras familias, es una peculiaridad en nuestro país. Es lo que nos hace fuertes.
No tendríamos las enfermeras que se requieren si hay un desbordamiento, pero contamos con millones de enfermeras en los hogares de México. Enfermeras y enfermeros, dijo.
México tiene una población mayoritariamente joven. Tenemos un promedio de edad de 28 años, esto nos ayuda mucho. Sin embargo, reconoció que el problema de la obesidad es grave en nuestro país.
“Que tenga la seguridad de que, desde el principio, estamos actuando de manera responsable. Apoyándonos en los médicos y especialistas, son los que van conduciendo toda la estrategia”.
Adelantó que hoy, tras la reunión de las siete de la noche, Hugo López Gatell dará a conocer las acciones que se acordarán en el Consejo General de Salud. Por ello, pidió a los mexicanos estar atentos y seguir las recomendaciones que se den.
Reiteró que él constata que con su actitud, la gente apoya mucho. Además, que se sigue trabajando para consumar la transformación de México.
“La peste más funesta de México ha sido la corrupción, por eso, no podemos frenar la transformación”. Dijo que ese es el cáncer, el mal que más lo aqueja.
Dijo que se debe desterrar este mal, que es la causa de que se produjera una grave crisis económica y de bienestar social en nuestro país. De ahí la pobreza, la inseguridad y la violencia.
“Uno ojo al gato, y otro al garabato”, sentenció.


