Creel y Vázquez Mota, señalados por actos de corrupción; equipo de campaña de Ricardo Anaya, un insulto para la inteligencia de los mexicanos: Especialista

- Anuncio -

(05 de marzo, 2018. Revolución TRESPUNTOCERO).- A finales del mes pasado Ricardo Anaya dio a conocer los nombres de su equipo para la campaña electoral. “Con este equipo, vamos a enfrentar la gran batalla por la transformación de México. Estoy convencido de que el talento de estas mujeres y estos hombres será fundamental para convencer a los ciudadanos y ganar la elección”, señaló.

“Lo que está en juego es el futuro que queremos para México, es el dilema entre las ideas viejas y fracasadas y las ideas de modernidad que nos anuncian un mejor presente. Trabajemos intensamente para lograrlo”, dijo. Sin embargo, de los elementos principales de su equipo, políticos como Santiago Creel y Josefina Vázquez Mota han sido señalados e involucrados en problemáticas relacionadas con corrupción.

En el caso de Santiago Creel, encargado de la Coordinación Política, ha sido calificado como un político “sin experiencia empresarial ni financiera”, que se convirtió entre 2014-2015 en integrante del Consejo de Administración de la empresa EZCorp, con sede en Austin, Texas, el cual se vio envuelto en demandas en Estados Unidos por malas prácticas y violación a la Ley de Valores, iniciadas por el Buró de Protección al Consumidor Financiero (CFPB) de ese país, de acuerdo a una publicación de El Financiero.

La publicación también señala que contrario a lo que sucedió en Estados Unidos, la historia de EZCorp es distinta, “e involucra a varios integrantes de la familia del panista”.

Se explica que, desde la época en que Creel Miranda era secretario de Gobernación y luego senador de la República, construyó un consorcio de rápida expansión y exitoso en el mercado de los préstamos por nómina firmando convenios, calculan las autoridades financieras, con más de 150 gobiernos municipales, estatales, secretarías federales, sindicatos y universidades; además de asociarse con otras empresas y generar alianzas.

“Pero este éxito no sólo ha sido gracias a la capacidad de negociación con los representantes de los tres niveles de gobierno en todo el país, para firmar esos convenios con una ‘vigencia indefinida’, sino porque ningún órgano del sistema bancario regula este tipo de empresas, que principalmente son Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (Sofomes), y que las propias autoridades han advertido que cobran a los usuarios desde 50%, 80% y hasta el 180% de intereses en un año”, se explicó.

A esto se suma el negocio de los casinos, del cual ya se ha deslindado recientemente; en 2013 el periodista Álvaro Delgado, expresó en una entrevista radiofónica que, existía una red de complicidades entre los funcionarios públicos del PAN y los casineros, manteniendo un nexo con un conflicto interno del partido entre la facción que encabezó Gustavo Madero y los adeptos de Felipe Calderón.

En tanto, después de la suspensión definitiva de Entretenimiento de México (Emex), propiedad de los hermanos Rojas Cardona, del que se desprenden los permisos otorgados a Producciones Móviles y Exciting Games, Delgado manifestó que “la cobertura de Televisa  del caso no sólo tiene un fin periodístico, sino que se origina por su interés en los casinos, a través de su empresa Play City”.

Además, señaló que “el tema de los casinos, comenzó en 2005, cuando Santiago Creel otorgó los permisos para abrir 230 negocios de este giro, entre ellos,  los de Televisa y los que pertenecen a la familia  Vázquez Raña”.

En tanto, el periodista Roberto Rock, ha escrito que el “notablemente más importante operador de Anaya, Santiago Creel”, quien fungió como secretario de Gobernación de Vicente Fox (2000-2005) “tejió una red de intereses para usufructo personal, con especial énfasis en dos frentes: jueces y magistrados a los que ayudó a conquistar sus puestos, y múltiples negocios construidos a la par de sus tareas políticas, legislativas y gubernamentales”.

Además, dijo que Creel perfeccionó esa plataforma como representante de Acción Nacional en el ‘Pacto por México’ que impulsó en sus inicios la administración Peña Nieto.

“El avance de cada de una de las reformas que de ahí surgieron estuvo aceitado con prebendas y privilegios para los protagonistas del proceso. Todo ese activo lo ha puesto al servicio de sus jefes sucesivos, primero Gustavo Madero, al que luego traicionó”, luego Anaya.

Por su parte, una política ya bastante conocida por sus candidaturas fallidas dentro del PAN, Josefina Vázquez Mota, también ha sido cuestionada justo a inicios del año pasado por el escándalo de corrupción, relacionado con la entrega de mil millones de pesos por parte de Enrique Peña Nieto para la fundación Juntos Podemos.

Vázquez Mota fue principalmente cuestionada, ya que tras su derrota en 2012 como candidata a la Presidencia de la República, Enrique Peña Nieto entregó tal cantidad, en una gestión donde intervino Luis Videgaray, quien en ese periodo era secretario de Hacienda.

Sin embargo, durante su gestión en Sedesol también habría sido señalada por fraude. El cual se dijo se había cometido con los fondos del Programa de Vivienda Rural, el cual tenía la encomienda de beneficiar a cerca de 5 mil 500 familias. De ese rubro, de acuerdo a una investigación periodística, se desviaron 55 millones, dinero que, se mencionó, fue a parar a la campaña presidencial de Felipe Calderón Hinojosa. Pero a la llegada del panista a Los Pinos lo anterior no se investigó.

Luego de ser titular de la Secretaría de Educación, fue acusada de diversas irregularidades durante su gestión. Fue en abril de 2012, cuando el entonces diputado federal por el PRI, Alfonso Navarrete Prida, aseguró que “durante la gestión de la panista en la SEP se cancelaron contratos por 11,000 millones de pesos para el programa Enciclomedia. Esto causó daños a la Hacienda Federal por 3,000 millones de pesos”.

Estas acusaciones fueron investigadas por la Comisión de Presupuesto de San Lázaro, que se dio a la tarea de revisar la cuenta pública 2008, donde se detectó que las irregularidades en el gobierno federal llegaron al 70% y que una de las más graves se encontraba en la Secretaría de Educación Pública.

En tanto, la Auditoría Superior de la Federación informó que “la Secretaría de Educación Pública erogó mil 901 millones de pesos por el finiquito y terminación anticipada del Programa Enciclomedia Secundaria y Telesecundaria, de los cuales mil 237 millones no fueron debidamente comprobados o no se acreditó su vinculación con el contrato respectivo”.

También se informó que, entre 2006 y 2008 se ejercieron 3 mil 26 millones, tanto para la instrumentación como para el finiquito de ese programa, sin haber obtenido beneficio alguno para los mexicanos.

“Este tipo de escándalos que han sido comprobados o que hay suficientes dudas para ser investigados de manera exhaustiva se quedan en el olvido, esto generalmente sucede con políticos de derecha, son quienes tienen el control del poder. Todo se les perdona.

Cuando esto llega a suceder por más evidencias no serán investigados, lo que nos puede servir como una señal de qué clase de políticos hablamos y por lo tanto son precisamente los que no pueden estar en el poder, porque son un peligro para los que sí pagamos impuestos, sí cumplimos con nuestras obligaciones y queremos tener seguridad, que no nos roben en la calle, ni en las Cámaras, ni en Hacienda y tampoco en Los Pinos. Si un político es señalado con evidencias puntuales o peor aún se le demuestra que está involucrado en algo sucio y no es sancionado, no podemos darle el voto ni al inculpado ni al que genera la impunidad, esos son los que manejan la campaña de Ricardo Anaya”, comenta a Revolución TRESPUNTOCERO la humanista Sara Mendez.

Además, indica que se debería hacer un ejercicio de reflexión; “si cualquiera de esos delitos los tuviera López Obrador y no fuera juzgado por ellos, mínimamente cuestionado debería la población tener cuidado porque es un político corrupto e impune. En cambio al candidato de la izquierda mexicana es al que más se le califica de dictador, de corrupto, de violento, pero no tiene un escándalo ni mayor ni menor que los de Creel y Mota, por mencionar solo esos dos ejemplos.

Tampoco se le conoce otro tipo de actos ilegales. De ser así hace mucho tiempo Calderón o Peña Nieto lo hubieran exhibido o tal vez no, porque sería igual que ellos, de los que asesinan, roban las arcas de erario y se cubren las espaldas.

Lamentablemente en este país la manipulación sigue teniendo un papel importante y lo señalo porque no es entendible cómo más de 80 años y 12 del PAN no han sido prueba suficiente para los mexicanos que son un daño letal, contrario a esto se le teme a alguien que implementó programas que replicaron los gobernadores, haciendo de estos copias baratas para compra y manipulación del voto. Porque en tiempo electoral, durante la jefatura de gobierno de Andrés Manuel o a su salida durante su campaña política, no se vio condicionamiento de programas a favor del candidato. Una práctica por antonomasia del PRI y el PAN”.

Para la especialista, los señalamientos a varios personajes del equipo de Ricardo Anaya existen en mayor o menor medida y decidir que deben estar en la campaña donde se supone expones que buscas algo ‘mejor’ para el país, “es un gran golpe y un gran insulto para la inteligencia de los mexicanos, porque con esa clase gente dice que cambiará al país”.

- Anuncio -spot_img

MÁS RECIENTE

NO DEJES DE LEER