(16 de Noviembre, 2015).- Activistas e investigadores criticaron a Enrique Peña Nieto por proponer al procurador de justicia del Estado de México, Alejandro Gómez Sánchez, como candidato a ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), pues aseguraron que “ocultó fusilamientos en Tlatlaya” el 30 de junio de 2014.
A través de las redes sociales, activistas e investigadores comenzaron la campaña por una “Corte sin cuotas y sin cuates”, para exigir la anulación del fiscal mexiquense como probable ministro de la Corte.
“¿Pero qué necesidad de poner en la terna para la SCJN a Alejandro Jaime Gómez, el Procurador que negó los fusilamientos de Tlatlaya? La Procuraduría alteró la escena y él negó los fusilamientos ¿Ahora la Corte?”, cuestionó el politólogo Jorge Javier Romero.
Alejandro Madrazo, investigador del Centro de Investigación y Desarrollo Económico (CIDE), alertó sobre la cercanía de Alejandro Gómez con el consejero jurídico de la Presidencia, Humberto Castillejos.
“Parece que Castillejos no se pudo aguantar las ganas de impulsar a un cuate” dijo el especialista, quien demandó al Senado auscultar a todos los candidatos a ser ministros de la Corte.
“Peña Nieto incluyó al procurador del Estado de México en la terna de hombres para la SCJN, vaya manera de alejarse de la visión de Estado requerida”, lamentó Ernesto López Portillo, del Instituto para la Legalidad y la Democracia (Insyde).
“Él propone al procurador, cuate de su cuate consejero, y así contamina su terna de ministros. El Senado debe rechazarla completa”, demandó el experto en Derechos Humanos y profesor del ITAM, Miguel Sarre, de acuerdo con el diario Reforma.
La senadora por el Partido del Trabajo (PT), Layda Sansores, también criticó la candidatura del procurador mexiquense, luego de los hechos en Tlatlaya, al igual que la legisladora independiente Martha Tagle, quien criticó dicha decisión.
El presidente de la Comisión, el panista Fernando Yunes adelantó que la intención es garantizar un proceso responsable y minucioso, de cara a la sociedad.
“La idea es que podamos citar a un candidato por día para las comparecencias, por lo que el análisis de los perfiles, en esa etapa, nos podría llevar, por lo menos seis días. No se trata de cuidar candidatos, se les tiene que preguntar de todo” planteó el senador.
“Este procedimiento tiene que ser abierto, de cara a la sociedad, con la participación de ciudadanos. El Senado debe resolver sin presiones, de una manera serena y con un análisis minucioso del tema” añadió.


