- Las autoridades cubanas sostienen que la medida responde al aumento de la presión política y económica impulsada desde Washington desde el regreso de Donald Trump a la presidencia estadounidense
La Defensa Civil de Cuba difundió una guía preventiva con recomendaciones dirigidas a la población ante un posible escenario de intervención militar de Estados Unidos, en medio del incremento de tensiones diplomáticas y económicas entre ambos países. El documento, titulado “Guía Familiar para la protección de la población ante una agresión militar”, fue publicado durante el ejercicio nacional Meteoro, realizado este fin de semana en la isla.
El texto contiene medidas de protección civil y protocolos básicos para situaciones de emergencia. Entre las recomendaciones destacan la preparación de mochilas con alimentos no perecederos, agua potable, medicamentos, radios, lámparas, documentos personales y botiquines de primeros auxilios. También se orienta a la población sobre refugios temporales y acciones de resguardo ante posibles ataques aéreos.
Las autoridades cubanas sostienen que la medida responde al aumento de la presión política y económica impulsada desde Washington desde el regreso de Donald Trump a la presidencia estadounidense. En semanas recientes, la administración norteamericana amplió sanciones comerciales y financieras contra la isla, además de endurecer restricciones relacionadas con combustibles y operaciones empresariales.
El gobierno de Miguel Díaz-Canel ha reiterado que mantiene disposición al diálogo bilateral, aunque rechazó condicionamientos externos sobre el sistema político y económico cubano. Paralelamente, La Habana reforzó programas de preparación ciudadana y ejercicios de defensa territorial, bajo la doctrina conocida como “Guerra de Todo el Pueblo”, implementada desde la década de 1980.
En México, la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado en distintos foros internacionales la defensa del principio de no intervención y la solución pacífica de controversias entre Estados. La postura mexicana mantiene continuidad con la política exterior histórica del país en favor del respeto a la soberanía de las naciones latinoamericanas.


