Cuba no ha sido vencida por gobiernos de las corporaciones: González Casanova

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(17 de junio, 2014).- El pasado 19 de abril por medio de una carta dirigida al presidente estadounidense, Barack Obama, 46 políticos, empresarios y miembros de organizaciones gubernamentales pidieron “ayudar al pueblo cubano a que determine su propio destino basándose en las reformas de la política de Estados Unidos que ya se han iniciado”.

Este lunes, por medio de otra carta, el sociólogo y ex rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, Pablo González Casanova, les respondió en el marco de la Jornada Internacional por la Liberación de los tres antiterroristas cubanos aún presos en Estados Unidos, donde señala que se trata de una serie de autoengaños, pues se trata de  liquidar con un proyecto con el que por más de cincuenta años no han podido vencer dado que “la organización de las prácticas democráticas en Cuba, es muy distinta a la de los gobiernos de las corporaciones”.

A continuación REVOLUCION TRESPUNTOCERO reproduce la carta leída por Pablo González Casanova el lunes 16 de junio en el centro cultural Casa Lamn.

Carta abierta sobre Cuba a Mr. John D. Rockfeller, director honorario de la sociedad de las Américas y a los distinguidos individuos del sector privado y de las organizaciones gubernamentales y fundaciones que le enviaron una carta al presidente Obama para apoyar a la sociedad civil en Cuba.

Hemos leído con mucho cuidado su solicitud al presidente Obama, en ella nos sorprende a la vez su indiscutible cambio de política hacia la pequeña isla y a ese gran pueblo. Durante más de cincuenta años habéis realizado todas las medidas abiertas y encubiertas para que fracasara su proyecto de independencia y libertad. Hoy veis la posibilidad de lograr, con distintas políticas, los mismos objetivos que antes y argumentáis en su favor, con la misma emoción en defensa de vuestros valores e intereses.

Las medidas que exaltáis revelan sin embargo muchos errores y autoengaños al creer y algunas veces creéis que vas “a impulsar la independencia económica de Cuba” así como sus derechos individuales y sus derechos humanos, cuando en realidad, se trata de un país al que no habéis podido vencer a pesar de las tremendas presiones y acciones abiertas y encubiertas en su contra y del incalificable bloqueo de más de medio siglo que le habéis infringido.

¿Tenéis ojos y no veis?, ¿oídos y no oís? Es bien sabido, en Cuba todos los niños y jóvenes en edad de aprender tienen escuelas, universidades e institutos; todos los enfermos, médicos, medicinas y hospitales, todos los trabajadores empleo y los ancianos, asistencia.

Es cierto que uso aquí la palabra “todos” como la definió García Márquez, como el 80 por ciento o más de la población- o mucho más-, con limitaciones de que se encargarían los cubanos si en la práctica los hubierais dejado cumplir con vuestros buenos deseos.

Pero ya, en medio de presiones y bloqueos, muchísimo es lo que han logrado y hasta Centros de investigación científica de punta tienen a nivel mundial. Así como servicios hospitalarios tan buenos y tan amigos del pueblo norteamericano que curaron a los bomberos heridos el 11 de septiembre a quienes vuestros hospitales no habían atendido y a quienes Michael Moore se encargó de llevar a los hospitales públicos de Cuba.

Es más, si echáis cuentas, veréis que en ese país de nuestra América los visitantes que reciben beneficios gratuitos, alcanzan proporciones mucho mayores que en Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea.

Los logros se realizan con modestia, con modestos recursos, pero buscar o tesoneramente que alcance para todos, y se puede, y se puede mucho.

Las ofertas que proponéis de ayuda humanitaria, seguridad nacional, prohibición de drogas y medio ambiente muy bien sabéis de los inhumanos fracasos que han tenido cuando las aplicasteis  y aplicáis en países enteros como Afganistán, Irak, Haití, Sudán del Sur, Nigeria, Libia, entre otros. O en continentes enteros como la propia África, el Medio Oriente, la América Latina, cuyas poblaciones, en una gran mayoría o en su totalidad, se encuentran envueltas en las llamadas guerras de espectro amplio o completo, que vuestros estrategas diseñan y se acrecientan con los odios, enfrentamientos y pesares de inmensas poblaciones que no tienen derechos humanos, viven y mueren peor que animales, hambreados y enfermos, flacos y hasta esqueléticos que sorprende verlos con los ojos hundidos, la mirada de los niños perdida y sin brillo y la pielecita arrugada que se les pega a los huesos.

Duele verlos hasta en la tele, e imaginar cómo viven día a día y minuto a minuto y cómo crecen en medio del hambre y el terror, sin agua ni techo, sin formas de trabajar que no sean serviles o esclavas, agotadoras, riesgosas o insalubres.

Entre ofensivas generalizadas de los capataces, de los guardias blancos, militares y paramilitares y con otros bandidos asesinos, sádicos, fanáticos muy bien armados y aprovisionados para gloria de la industria armamentista, son espanto de niños, adultos y viejos, víctimas y candidatos a las políticas de etnocidio, candidatos a las políticas de ecocidio y genocidio creciente, cada vez más preconizadas o patrocinadas por los neoconservadores y por la extrema derecha enardecida por la xenofobia, el asco visual y el racismo del mundo global que encabezáis.

En medio de tan inhumanos hechos confirmados por los medios y hasta por las íntimas miradas de vuestros propios hijos con unos que se preparan para sucederos con la misma saña y otros que cada vez más protestan y se rebelan con admirable fortaleza, vosotros añadís el error de creer que en la Cuba invencible tras más de 50 años de asecho se puede separar y aun enfrentar a la sociedad civil contra su gobierno. No os cabe imaginar gobiernos que no sean de cooperaciones y burócratas. Pero en Cuba, pueblo y gobierno están fusionados, y soldados, tan estrechamente, y en una proporción tan alta, que no hay grupo de contras aventureros que haya podido tener éxito en tan largo tiempo con sus acciones terroristas y subversivas.

El pueblo gobierno de Cuba es un fenómeno democrático que si lo entendierais os causaría horror. Pues de hecho, como ha escrito David Brooks, la democracia es a lo que más teméis, en tanto encierre el verdadero sentido de la etimología griega y corresponda a la definición de una práctica de la del pueblo que es hacedor de las grandes decisiones y que para ser efectivo en el logro de sus fines, se organiza como pueblo-gobierno con los más variados colectivos y en las más variadas estructuras. Unas coordinadas y otras jerárquicas. Todas para lograr en cada tarea los objetivos a alcanzar.

La organización de las prácticas democráticas en Cuba, es muy distinta a la de los gobiernos de las corporaciones, pues tanto en las grandes como en las pequeñas estructuras, los valores e intereses dominantes engarzan con los de la independencia y la libertad, todo por supuesto, en medio de contradicciones, errores y flaquezas, menores o mayores, que los enemigos del proceso cubano buscan acrecentar fingiendo consternación por las fallas que ellos mismos o sus patrocinadores atizan,

Pensar bien, entenderéis con suma claridad que vuestros grandes triunfos en el mundo por algo no se han dado en Cuba, veréis en lo íntimo de nuestra conciencia política, que los cubanos han logrado subsistir en su proyecto emancipador, precisamente por la clase de democracia que los habitantes de Cuba han redefinido tanto en la creación como en la práctica de sus organizaciones, creación y práctica abarcan a una inmensa población con cientos de miles de cuadros, cuya consciencia, voluntad y valentía incluyen la disciplina por convicción de quienes ni se rinden ni se venden.

Tamaño esfuerzo del pequeño gran país no deja de padecer y enfrentar, como hemos dicho, esas contradicciones que a ustedes tanto les interesan, y también las que recientemente reconoció con precisión y claridad admirables, Mr. Warren Buffett, el tercer millonario de Estados Unidos de Norteamérica, cuando dijo hace poco “sin duda, hay guerra de clases, y es mi clase, la mía, la de los ricos, la que está ganando”.

La lucha sigue, y ustedes, como signatarios de la carta al presidente Obama sobre Cuba –por cierto, permítanme que cambie de trato y les hable de usted pues me resulta más fácil-, repito, la lucha de clases sigue y confieso que les están dando muy bien en lo que les es posible pues ahora la quieren cambiar para ganar la guerra por las buenas ya que no la ganaron por las malas.

En su propuesta al presidente Obama, le piden que cambie la política de bloqueo, de sanciones y prohibiciones que Estados Unidos ha aplicado contra Cuba durante 50 años, afirman que Estados Unidos puede ayudar al pueblo cubano a determinar su propio destino, puede empoderar –como ya se dice en mal castellano- al pueblo cubano, puede fortalecer a un amplio espectro de la sociedad civil independiente, y a las organizaciones creadas para impulsar la economía individual y las necesidades sociales al margen de su orientación política.

En su carta abierta al presidente, le proponen sin ambages un cambio radical en vista de que la política seguida por Estados Unidos en sus relaciones con Cuba, ha dejado a Estados Unidos cada vez más solo en términos internacionales.

Es la oportunidad de cambiar, le dicen, de ayudar al pueblo de Cuba, a la sociedad civil de Cuba, la oportunidad de ampliar el comercio con las empresas independientes, eso sí, de facilitar y legalizar el uso de tarjetas de crédito, de promover la importación y exportación de artículos y servicios y de que las Organizaciones No Gubernamentales apoyen a los pequeños propietarios, a los pequeños subpropietarios agrícolas y que también apoyen por supuesto a las pequeñas empresas y hasta a las micro empresas.

En varias ocasiones, no sé por qué tantas, ustedes insisten en la necesidad de promover varios proyectos de telecomunicaciones y se refieren a diversas formas de cooperación de las ONG con las instituciones académicas cubanas mediante fondos para la educación, becas para los estudiantes distinguidos y para gastos de viajes, así como la necesaria autorización para que quienes viajen a Cuba, o tengan familiares en Cuba, puedan usar junto con las tarjetas de crédito, otros servicios bancarios norteamericanos, así como abrir cuentas en los bancos de Estados Unidos o enviar remesas a sus familiares o prestar servicios profesionales a empresarios independientes.

Por supuesto, al mismo tiempo insisten ustedes en que el gobierno de Estados Unidos se comprometa cada vez más con el pueblo de Cuba, y al mismo tiempo, cumpla con el deber de seguir presionando al gobierno de Cuba en el terreno de los derechos humanos.

El gobierno debe dar prioridad, terminan diciendo al presidente Obama, a concertar compromisos en áreas de interés mutuo y a realizar discusiones serias con sus contrapartes cubanas en asuntos de seguridad mutua y deberes humanitarios. En éstos destacan la liberación de un preso al que mucho estiman, para cualquier lector bien enterado como Mr. Warren Buffet, todo el mensaje al que nos hemos referido, busca seguir ganando la lucha de clases en Cuba, su innegable sagacidad consiste en privilegiar los intereses individuales de grupo, ideología o clase, frente  a los intereses de la comunidad nacional de un país donde el pueblo-gobierno de las grandes mayorías está construyendo la transición hacia un mundo posible, hacia un mundo viable, pues en el que vivimos se encuentra en proceso de destrucción por ese uno por ciento al que parte de ustedes pertenece- Un proceso que la juventud americana, con la del mundo entero, va a sufrir y enfrentar, amenazada como está en su futuro inmediato por el enfermizo y hegemónico proyecto de acumulación de poder y riquezas que practicáis a costa de la miseria de la inmensa mayoría de la humanidad y que es de creciente peligro para la vida de toda la humanidad.

Situación y peligro confirmados por los propios think tanks de Harvard, MIT, Instituto de Santa Fe y por numerosos organismos científicos del mundo entre los que destacan los principales organismos de Naciones Unidas, los tres Congresos Intergubernamentales sobre el Cambio Climático y muchos más, que con todo el rigor registran a más del cambio climático, el crecimiento del hoyo de ozono que sólo por un momento pareció contenerse, y muchos otros peligros más que abarcan la polución de los mares y de las aguas dulces, la destrucción de los suelos y subsuelos, de los bosques, de vegetales y faunas de mar y tierra y hasta amenazan la biósfera entera.

Todo esto, como nos dicen los expertos, todos esos daños y peligros, o muchos de ellos, son irreversibles. Y lo peor, es que cada día se aceleran más, y cada día se hace más difícil contenerlos.

Las más prestigiosas revistas de Estados Unidos y del mundo, sostienen estas afirmaciones que para nada tienen que ver con meras creencias apocalípticas ni con supuestos errores de especialistas, o con manipulaciones de los datos por científicos tramposos.

Es posible que ganéis la lucha de clases, pero nuestra victoria será una victoria pírrica si destruís a los movimientos que están luchando por la construcción de la vida como el gobierno-pueblo de Cuba y muchos otros que desde las comunidades agrícolas y las ciudades perdidas están construyendo la transición a otro mundo posible y autosostebible.

Con mis mejores deseos y buenos modales os digo, dejaos de descalificaciones, de negaciones freudianas, alentad a los hombres de ciencia que han confirmado la verdad, atender su verdad y pensar por vuestra cuenta que la democracia de las corporaciones y complejos ya es insostenible, que la organización del mundo por los complejos empresariales, militares, políticos y  mediáticos cuyo más poderoso atractor es la maximización titular sin riquezas, ya ha entrado en una fase de transición terminal, entrópica, y que es necesario impulsar la transición a un sistema cuyo atractor principal sea la libertad y la vida.

En ese camino, veréis que es pionero el pueblo-gobierno de Cuba, y también el ciberespacio en el que desde Wall Street luchan muchos de vuestros propios hijos, todos ellos, absolutamente todos, buscan caminos pacíficos, y continúan bajo nuevas formas, la vieja lucha de los rebeldes por la paz y por la vida, para transitar a un mundo viable realmente humano.

Conocerlos y reconocerlos consiste en respetarlos y en empezar por honrar vuestra palabra, un acto para el que también apelamos a la señora Hillary Clinton, que ha empezado a organizar su campaña por la presidencia del gobierno de Estados Unidos, y que podría empezar por honrar su palabra la del gobierno al que aspira, así como la de su esposo, demandando la inmediata liberación de los tres jóvenes encarcelados, Gerardo Hernández, Ramón Labañino y Antonio Guerrero, quienes por acuerdo con el ex presidente Clinton, formaron parte de un grupo cubano-norteamericano encargado de poner al descubierto a los terroristas que desde Miami estaban cometiendo atentados sin cuento.

La lucha de clases sigue, la lucha por la independencia y la autonomía de los pueblos sigue, así como la lucha por la redefinición en los hechos de libertad, la justicia y la democracia, ninguna de ellas se detendrá, sólo que en el mundo actual, los seres humanos tienen que empezar por recuperar el uso de la palabra para la transición a la paz y a la vida.

Haced vivir la palabra que se honra con actos, haced para empezar algo, algo que os parecerá muy pequeño y que será muy grande. Pidan al presidente Obama la liberación de los tres héroes cubanos encarcelados, inicien una nueva historia de la palabra con actos como este a que nos obligan los cambios de un mundo en el que no sólo existe la lucha de clases, sino la lucha por la vida del 99 por ciento y también del uno por ciento de la humanidad y de nuestros descendientes.

Pensad que otra vez en el principio del mundo, estará la palabra.

Viva la vida y la libertad.

Viva el pueblo de Estados Unidos y el pueblo de Cuba

Viva la humanidad y la transición a otro mundo viable, posible y necesario.

Gracias por su atención, sinceramente,

Pablo González Casanova.

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