Pemex llegó a diciembre con un panorama muy distinto al que arrastró por años. La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que la petrolera cerrará muy bien el año, impulsada por una operación más sólida, una reducción sostenida de su deuda y un incremento notable en la producción nacional. Entre los avances centrales destaca que la refinería Olmeca (Dos Bocas) ya produce 300 mil barriles diarios, cifra que la coloca prácticamente en su máximo operativo.
Estas declaraciones fueron parte de la Mañanera del Pueblo de este 11 de diciembre, donde la mandataria hizo un recuento de los factores que permitieron a Pemex estabilizarse en 2025, tras décadas de presiones financieras.
Instrumentos financieros que cambiaron el rumbo
Sheinbaum explicó que los mecanismos diseñados este año han sido clave para pagar deuda con proveedores y para sanear compromisos heredados.
El instrumento financiero creado por la Secretaría de Hacienda, dijo, permitió refinanciar pagos de intereses que vencían en 2025:
“Fue una operación muy, muy buena, tanto que las calificadoras subieron de calificación a Pemex”, aseguró.
La mandataria añadió que otro instrumento, “muy transparente”, ayudó particularmente a cubrir compromisos de inversión. “Está cerrando muy bien”, sostuvo, anticipando que en enero Pemex presentará un informe final de resultados.
Dos Bocas en marcha: 300 mil barriles diarios y operación casi al máximo
La presidenta destacó especialmente el desempeño de la refinería Olmeca, inaugurada en 2022:
“La refinería Olmeca, 300 mil barriles, ya llegó prácticamente a su máximo; está funcionando también muy, muy bien”.
Esta capacidad coloca a la instalación como un eje de la estrategia de autosuficiencia energética, diseñada para reducir la dependencia de combustibles importados.
Además, señaló que Pemex está vendiendo más gasolina y más diésel, reflejo de una operación más estable y productiva.
El pasado de la deuda: de Fox a Peña, un historial que sigue pesando
En contraste con el presente, Sheinbaum reconstruyó la ruta que llevó a la empresa a su histórica carga financiera. Recordó que:
- Con Vicente Fox se llegó a producir 3.4 millones de barriles diarios, en gran medida por la sobreexplotación de Cantarell, inyectándole nitrógeno y degradando la calidad del gas.
- Durante esos años el petróleo se vendía a más de 100 dólares por barril, frente a los alrededor de 60 dólares actuales.
- Bajo las administraciones posteriores se mantuvo una tendencia de endeudamiento que afectó la operación de Pemex.
La presidenta hizo énfasis en una frase que ya se volvió central en su diagnóstico:
“La maldita deuda corrupta de Calderón y Peña” —dijo— es pública y responsabilidad de quienes dirigieron el país y Pemex en ese periodo.
Recordó que:
- Con Felipe Calderón, la deuda pasó de 46.1 mil millones de dólares a 60.5 mil millones, un aumento de 15 mil millones pese a contar con excedentes.
- Bajo Enrique Peña Nieto, la deuda se disparó aún más, hasta 105.8 mil millones de dólares.
“Lo peor de todo es que PEMEX dejó de producir petróleo”, subrayó.
El punto de quiebre: llegada de López Obrador y reducción de la deuda
Sheinbaum detalló que, al inicio del sexenio anterior, Pemex recibió una empresa con 97.6 mil millones de dólares de deuda, una reducción frente a los niveles máximos heredados. Desde entonces, dijo, la petrolera comenzó un proceso de recuperación que hoy continúa.
“Sí hay transformación”: objetivos hacia adelante
La presidenta reiteró que el compromiso actual es seguir reduciendo la deuda de Pemex:
“¿Quiénes son los responsables? Primero los presidentes de aquella época; segundo, sus secretarios de Hacienda; sus directores de Pemex”, señaló.
Y remató:
“¿Hay transformación? Sí, sí hay transformación”.


