Salvador García Soto consideró que la lucha por la sucesión presidencial de 2018 que se libra en estos momentos no es por ver quién ocupa el primer lugar en la carrera; “la punta ya tiene tiempo definida”, sino que el objetivo del gobierno es tumbar al Frente al tercer lugar, y para esto, de la oficina presidencial han salido “peticiones” y “mensajes” a Miguel Ángel Mancera para que deje pasar a Monreal.
“Primero porque saben que Alejandra Barrales busca, con buen posicionamiento en las encuestas, ser la candidata del Frente en la CDMX, y segundo, porque ven al zacatecano como “cuña” contra López Obrador en el principal bastión de Morena” – aseguró Soto.
El periodista afirma que la disputa por el segundo lugar ha intensificado el golpeteo entre los dirigentes del Frente y el gobierno de Peña Nieto y su partido. En Los Pinos, se coordina la estrategia para sabotear la consolidación de la alianza PAN-PRD-MC y la candidatura presidencial de Ricardo Anaya Cortés como abanderado frentista.
De acuerdo con Soto, “los estrategas presidenciales saben, y se lo han dicho a Peña, que si el PRI no arranca en segundo lugar de las encuestas antes del inicio de las campañas, “no habrá nada que hacer” y, desde el tercer lugar actual, cualquier intento será imposible”.
Señaló que Peña recurrió a una estrategia similar en el Estado de México en los recientes comicios locales, pues para cerrar la votación por la gubernatura entre Alfredo del Mazo del Mazo y Delfina Gómez recurrieron a la “guerra sucia” y al golpeteo contra Josefina Vázquez Mota, utilizando expedientes de la PGR sobre su familia.
Para “tirar” al Frente, dice Soto, el primer objetivo es impedir a toda costa la candidatura de Anaya. “Al líder del PAN lo han torpedeado con denuncias y expedientes, la mayoría relacionada con su notorio enriquecimiento familiar de los últimos 14 años, y según se escucha en corrillos políticos, vienen nuevos expedientes contra el autoritario joven maravilla”.
Agregó que también utilizarían la “percepción”, que consiste en posicionar en los medios, a través de encuestas manejadas, la idea de que “el Frente se está cayendo y ha perdido simpatías” con temas como la división del PAN y la imposición de Anaya, que repite constantemente el dirigente priísta Enrique Ochoa.
Asegura que, por su parte, los dirigentes del Frente saben bien que su “guerra” en estos momentos es contra la estructura del gobierno y contra el PRI. Y eso los ha llevado a reforzar sus acuerdos “de unidad” y de comunicación constante para evitar que los logren dividir en su objetivo.
Indicó que al mismo tiempo, Anaya, Barrales y Delgado trazan “alianzas con ciudadanos” y abrirán sus candidaturas a representantes de la sociedad civil, en un intento por dar legitimidad y fortaleza a su Frente.
“Quien gane esta batalla y llegue en segundo lugar al 2018 tendrá mayores posibilidades de pelear con un López Obrador que ya no crece y que hoy está ocupado y preocupado en mantener la
delantera y que, llegado el momento, administrará la caída para no volver a quedarse en la raya y lograr entrar al Palacio Nacional; de lo contrario, él mismo ha dicho, se irá a “La Chingada” – finalizó.


