(14 de agosto).- A escasos días de que la administración priista de Francisco Olvera Ruiz termine su ciclo en Hidalgo, el Hospital Regional de Zimapán (HRZ), dos clínicas y 15 casas de salubridad de la Secretaría de Salud de la entidad, continúan cerradas, deterioradas, sin infraestructura o en el peor de los casos, operan en condiciones precarias; otras más ubicadas en los municipios rurales de la Sierra Gorda, la Huasteca y el Valle del Mezquital, de plano no abren, a pesar de que el gobernador aseguró que su administración invirtió mil millones de pesos en construcción y equipamiento hospitalario y más de 530 millones en clínicas de la entidad.
El Hospital Regional, no ha prestado servicio médico por falta de mobiliario, equipo y personal médico capacitado, a pesar de que fue pensado para brindar atención a 35 mil 565 personas, una placa colocada en el frente de la obra por personal de la Secretaría de Salud de Hidalgo dice que sólo contará con 12 camas.
Olvera Ruiz afirmó que el sector salud es una prioridad en su gestión y anunció en la inauguración de la primera etapa del HRZ que había invertido 40 millones de pesos.
En septiembre de 2015, la Secretaría de Obras Públicas de la entidad informó que la segunda etapa de la obra tenía un avance de 78% y que abriría en 2016. Aunque terminada, la obra carece de equipo.
El alcalde de Zimapán, Carlos Ortiz, informó en julio pasado que aún no hay recursos para equipo ni para el pago de sueldos del personal, por lo que, según sus cálculos, podría comenzar a operar el año entrante.
El Hospital Regional de Nopala (HRN), ubicado en el valle del Mezquital, que también fue iniciada en la administración de Olvera, quedó inconclusa. Como no llegó ni a su segunda etapa, simpatizantes de Antorcha Campesina se manifestaron, pues la organización fue la principal promotora de la obra.
En Progreso de Obregón, el gobierno estatal demolió el antiguo Hospital Nacional Ejidal y en su lugar, construyó una clínica que carece de quirófano y rayos X, que sí tenía el anterior.
Vecinos de la comunidad, entre ellos Feliciana Escamilla Reyes, Iliana Olvera Mera y Francisco Granados Hernández, promovieron el amparo indirecto número 227/2015-2 y el Primer tribunal Colegiado del Vigesimonoveno circuito de Pachuca les concedió.
El juez Fernando Hernández Piña ordenó al gobernador realizar las adecuaciones necesarias a la clínica que construyó en sustitución del centro de salud; además, determinó que se violó el derecho de acceso a la salud de los habitantes de Progreso al eliminar las áreas arriba citadas. A la fecha, no se ha informado si ya se cumplió la sentencia.
A cinco años de la inauguración la clínica de salud en Atotomoc, no tiene agua, gas, electricidad, fármacos, médicos residentes ni instrumental a pesar de que se prometió que daría servicio a más de 2 mil habitantes de poblados vecinos.
Casas de salud
Las casas de salud ubicadas en comunidades de La Huasteca, Valle del Mezquital y Sierra Gorda, operan en precarias condiciones o, de plano, no lo hacen.
En Plan Huasteca, la casa de salud es un pequeño inmueble de dos piezas que casi siempre está cerrada por falta de personal y medicamentos.
Cuando se presenta algún accidente, los vecinos se organizan y trasladan en auto a los afectados al hospital de Atlapexco, donde casi siempre les niegan la atención.
Juan Carlos Ramírez Díaz, dirigente de la Central Campesina Cardenista (CCC), informó que más de 300 habitantes de El Botho y localidades aledañas, tiene que esperar hasta un mes para acceder a atención médica en una pequeña clínica instalada del poblado.
Como ejemplos similares está la casa de salud de San Isidro, en el municipio de Zimapán, donde opera un consultorio particular que da consultas todos los martes.
Olvera Ruiz declaró el 23 de enero pasado – durante la inauguración de dos centros de salud en Villa de Tezontepec y Zapotlán- que durante su administración se habían invertido “unos mil 530 millones de pesos en la construcción, equipo de hospitales y centros de salud”.


