El bloqueo fronterizo por el gusano barrenador ya tiene posible fecha de caducidad. Durante la Mañanera del Pueblo de este viernes 29 de agosto, la presidenta Claudia Sheinbaum reveló que Estados Unidos planteó noviembre como el mes probable para reabrir la frontera al ganado mexicano, tras semanas de pérdidas económicas para productores.
“El Gobierno de Estados Unidos planteó noviembre como probable fecha de apertura. Lo importante aquí es que ya hay criterios técnicos, porque la subjetividad en estas decisiones afecta a demasiada gente”, aseguró la mandataria.
Diplomacia y presión binacional
El anuncio ocurre después de la visita del secretario de Agricultura, Julio Berdegué Sacristán, a Washington, acompañado de Roberto Velasco, subsecretario para América del Norte de la SRE. En la reunión con Brooke Rollins, titular del USDA, se discutió acelerar el calendario y que la reapertura pudiera llegar incluso antes de noviembre.
De acuerdo con Sheinbaum, los criterios técnicos consensuados entre ambas secretarías son la clave para que el proceso avance sin dilaciones políticas.
La fábrica que controlará la plaga
Sheinbaum confirmó también la instalación en el sur del país de una fábrica de mosca estéril, herramienta biológica que permitirá combatir la propagación del gusano barrenador y proteger la producción ganadera nacional.
“La fábrica sí se va a poner en México, en el sur. Ya están los recursos y es parte de este planteamiento entre ambos secretarios”, precisó.
Ganaderos, en pie de lucha
Mientras tanto, el gobierno mexicano ya cerró acuerdos con productores de Sonora, Coahuila y Durango, y la próxima semana se formalizarán convenios en Chihuahua y Tamaulipas para fortalecer la cadena de producción de carne.
“Ya está el programa, ya está el proyecto; de hecho lo vamos a anunciar en los estados el próximo fin de semana”, adelantó Sheinbaum.
Un problema que traspasó fronteras
La clausura temporal del paso de ganado hacia Estados Unidos detonó fuertes pérdidas económicas en los últimos meses, pues México es uno de los principales exportadores de res hacia el vecino del norte. La presión de los ganaderos aceleró los diálogos bilaterales, que ahora apuntan a una reapertura controlada antes de que termine el año.
Con la instalación de la fábrica de mosca estéril, la alianza con los productores y los acuerdos técnicos entre secretarías, el gobierno federal busca dar un mensaje: el gusano barrenador dejará de ser la plaga que frenó la frontera.


