En una operación coordinada y contundente, autoridades capitalinas desarticularon una peligrosa célula de La Unión Tepito dedicada a extorsionar brutalmente a conductores del transporte público en la zona centro de la Ciudad de México. El grupo delictivo operaba con violencia: privaba de la libertad a los choferes, los golpeaba y los obligaba a pagar una cuota semanal bajo amenaza de dañar a sus familias.
Extorsión a sangre y miedo
Durante meses, operadores de rutas del centro de la capital vivieron bajo el yugo del miedo. Los agresores, hombres y mujeres ligados a La Unión Tepito, exigían pagos en efectivo a cambio de dejarlos trabajar. El que se resistía, lo pagaba caro: era secuestrado durante horas, golpeado y amenazado con represalias a sus seres queridos.
Las denuncias ciudadanas no paraban de llegar. La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), en conjunto con la Fiscalía General de Justicia (FGJ) y la Comisión Nacional Antisecuestro (CONASE), activaron un operativo de inteligencia para poner fin al hostigamiento.
Caen tres: “El Oso” y sus cómplices
El trabajo de investigación dio frutos: un juez de control liberó órdenes de cateo y aprehensión contra tres miembros de la célula criminal. Se trata de Saúl Iván Castro Maldonado, alias “El Oso”, señalado como líder del grupo, junto con Erika Esveydi Martínez Sánchez y Ray Jhovany Martínez Santiago.
“El Oso” era quien presuntamente daba la orden de “levantar” a los choferes y organizaba los golpes para infundir terror. Su objetivo: obligarlos a pagar cuotas que iban más allá del simple cobro de piso. Era una estrategia de dominio absoluto sobre las rutas.
Cateos en Cuauhtémoc e Iztapalapa
Las capturas ocurrieron en dos puntos clave de la capital. En la colonia Tránsito, alcaldía Cuauhtémoc, agentes cumplimentaron una orden de cateo en un domicilio donde detuvieron a un hombre y una mujer. Horas más tarde, en la calzada Ignacio Zaragoza, alcaldía Iztapalapa, se capturó al tercer implicado.
Los tres fueron trasladados a un centro penitenciario al oriente de la ciudad, donde enfrentarán cargos por extorsión agravada.
Golpe a una red criminal en expansión
Estas detenciones forman parte de una estrategia mayor que busca cortar de raíz a los generadores de violencia en la capital. Según cifras de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, tan solo en esta administración han sido detenidas 550 personas por el delito de extorsión o su tentativa.
A pesar de que esta célula actuaba con violencia extrema, su modus operandi fue finalmente desmontado gracias a la presión social, la inteligencia policial y la acción conjunta de las autoridades.
Ciudadanos alzan la voz y las autoridades responden
Este operativo se concretó gracias a que ciudadanos afectados alzaron la voz. Las denuncias fueron clave para rastrear a los responsables y reunir pruebas sólidas. A través de vigilancias móviles, técnicas de inteligencia y labores de campo, se logró ubicar a los agresores y neutralizar su operación.
Compromiso permanente
Tanto la SSC como la FGJ reiteraron su compromiso con la seguridad de las y los capitalinos, y aseguraron que seguirán trabajando de manera coordinada para investigar, prevenir y combatir los delitos que afectan la tranquilidad de la población.
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