Alejandra Moreno / @achearta81
“Bienvenido sea el dolor porque nos muele la sangre
y nos lastima y nos hace gritar y estar despiertos
y es bueno y es rojo y tiene prisa.
Bienvenido el dolor porque aprendemos;
Bienvenido porque le pone cuerpo a la esperanza”.
Alejandro Aura
(10 de marzo, 2014).- Qué dolor implica terminar una relación. Tus sueños y expectativas puestos en ella se esfuman en un segundo y de repente debes asumir la difícil pero curativa tarea de dejar ir, de afrontar que una relación ya no es o ha dejado de ser y se ha convertido en un cadáver.
El finalizar una relación amorosa puede sacar lo mejor o lo peor de uno. Si bien es un hecho el que todos los días finalizan relaciones de pareja, cuando le toca a uno, muchas veces siente que es un paseo por el infierno.
No existe la manera correcta de finalizar una relación, pero sí hay algunos lineamientos que pueden facilitar el proceso.
Si eres quién decidió poner fin a la relación
Si decidiste ya dar por terminado el asunto, sé honesto. Quizá tu ex compañero(a) haya notado un cambio en ti. No alargues el proceso porque probablemente con eso consigas lastimar más al otro(a).Termina como un cirujano: un corte rápido y limpio, definitivo, contundente y certero; no estar con la mano temblando, que hace más daño. No tiene sentido reprochar nada. Si ya no quieres permanecer dentro de la relación no le digas todo lo que no te gustaba de su persona o de lo que tenían. Concrétate a decir que ya no te sientes bien y decidiste ponerle punto final.
Reclamar y enlistar todo lo que alucinabas sólo hará que lastimes al otro y que envíes el mensaje de que si cambiara (o reencarnara en otro) permanecerías ahí. No causes dolor innecesario. No dejes la puerta medio abierta, ni des falsas esperanzas. Si se terminó permite que el otro (y tú) vivan su respectivo duelo sin confusión que pueda hacer que se lastimen más. Permite que el otro retome su vida. Muchas veces por egoísmo y por no sentirnos solos mantenemos el contacto con una ex pareja porque se siente bien saber que hay alguien en el mundo que sigue prestándote atención. No hagas lo que no te gustaría que te hicieran.
Si eres a quién le cantaron las golondrinas
Despídete de la mejor manera. No tiene sentido insistir en un lugar en el que se cerraron las puertas. Si tu ex pareja decidió poner fin es porque ése no es tu lugar. Agradece lo recibido y su honestidad y termina la conversación. ¿Para qué quieres a tu lado a alguien que no quiere estar contigo? ¿Para qué estar con alguien que no te quiere lo suficiente por lo que eres como para quedarse y resolver el o los conflictos que los separaron? No gastes energía en el lugar equivocado. Si se terminó la relación es porque las tareas de desarrollo de ambos miembros de la pareja se han completado.
Llora, enójate y date a ti mismo todo el cariño y apoyo que necesites. Éste es el momento ideal para consentirte y hacer las cosas que te hagan sentir más paz y tranquilidad. Haz una autopsia de tu relación, trata de comprender por qué finalizó, aprende la lección o lecciones que te haya dejado, agradece la experiencia vivida y continúa tu camino, abierto a descubrir la inmensa cantidad de posibilidades y vivencias nuevas que te esperan.
Si pasado un tiempo razonable ves que no terminas de superarlo, probablemente tenga que ver menos con tu ex pareja y más contigo. Pregúntate por que no terminas de soltar. Si extrañas algo en particular de tu ex pareja tal vez es señal de algo que debas trabajar en ti mismo. Sí lo que más extraño es que era el mejor jugador de americano del mundo (o de mi colonia) tal vez es señal de que necesito poner más énfasis en alcanzar mis propios logros y un éxito propio.
Muchas veces no terminas de soltar al otro por que la vivencia se parece mucho a algo que viviste en tu pasado y aún no resuelves. Puedes reconstruir tu historia. Decir: “A ver, estoy sintiendo horrible, la experiencia se parece a cuando yo tenía 6 años y no llegaba mi papá a verme en mi festival de la escuela y pensaba ‘¿Qué pasó? ¿Se le olvidó? ¡O a lo mejor en el camino se murió!’. Es una angustia espantosa. Ah, es eso lo que me está pasando. Ya lo vi. ¿Me hace bien seguir involucrado con una persona que no está lo suficientemente interesado en mí? Pues no, ya no lo necesito”. Lo que necesitas es saber leerte con más precisión, saber leer tus emociones: de dónde vienen realmente y a dónde te van a llevar.
Finalmente, la meta es alcanzar la serenidad que te hará descubrir nuevas ideas, vivencias y fuentes de afecto más acordes al momento de tu vida en el que estés. Tú puedes (y debes) brindarte el amor incondicional y la aceptación que deseas de gente que no los tiene para dar o que elige no dártelos a ti.
El amor más importante en tu vida es el que te tienes a ti mismo.


