(09 de diciembre, 2015).- 40 organizaciones civiles presentaron el informe ciudadano “Ausencias. Violencia feminicida y feminicidio en Oaxaca. 4º año de gobierno de Gabino Cué Monteagudo”, donde denuncian que en la entidad se han alcanzado cifras alarmantes de violencia contra mujeres, 418 feminicidios y 37 desapariciones, problemática que lo único que representa es el desinterés, la naturalización y complicidad de las autoridades gubernamentales que “delata una impunidad lacerante que indigna”.
“El gobierno, lejos de cumplir su función de garantizar la seguridad y la vida de las mujeres y las niñas, ha hecho caso omiso y oídos sordos que han incrementado la impunidad en estos casos”, señaló Ana María Hernández Cárdenas, representante de Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad.
Las organizaciones se manifestaron y como un acto de protesta frente al Palacio de Gobierno en el momento en que Cué presentaba el Programa Estatal de Derechos Humanos, declararon que en la entidad se superó la cifra de violencia feminicida de países como Chile, Perú, República Dominicana, Nicaragua y España.
“Las organizaciones de mujeres reprobamos y rechazamos el ejercicio gubernamental porque no ha garantizado la vida y la seguridad para las mujeres y las niñas. Hemos metido paquetes de reformas en el Congreso local y se han quedado ahí archivadas. El Poder Judicial no ha respondido”, denunció Hernández Cárdenas para Proceso.
Según datos del informe se han registrado desde hace tres sexenios (José Murat, Ulises Ruiz y Cué) mil 129 asesinatos de mujeres, y en 2014 Oaxaca se posicionaba en el tercer lugar de violencia feminicida, alcanzado por el Distrito Federal y Estado de México; lo que representa el producto de una una sociedad machista, excluyente y patriarcal.
A los feminicidios se suma la violencia intrafamiliar que en tan sólo un año (2013-2014) hubo al menos mil 796 denuncias en la entidad; además se adhieren los suicidios de mujeres lo cual sólo refleja que las autoridades no han atendido la problemática como se debe y sólo las criminalizan.
La violencia obstétrica también ha sido un detonante en Oaxaca y se invisibilizan sus consecuencias, como es la morbilidad y mortalidad materna, un caso es el emblemático de Irene Cruz Zúñiga, a quien por una mala práctica de cesárea la postraron de por vida en una cama y hasta la fecha no ha habido reparación integral del daño.


