(10 de junio, 2016.RevoluciónTRESPUNTOCERO).- El gobierno de Miguel Ángel Mancera firmó y publicó el pasado 9 de junio de 2014 en la Gaceta Oficial del Distrito Federal (ahora Ciudad de México) la siguiente disposición: “Decreto por el que se deja sin efectos el Decreto por el que se declara como Área de Valor Ambiental del Distrito Federal con Categoría de Bosque Urbano, a la Ciudad Deportiva Magdalena Mixhuca, publicado en la Gaceta Oficial del Distrito Federal del 27 de septiembre de 2006”, en el fondo, y así lo sabían los inversionistas inmobiliarios, no era otra cosa que el anuncio de venta y privatización de esa zona.
Los primeros en levantar la mano para aprovechar la nueva condición de 8 de las 292 hectáreas perfectamente ubicadas entre avenidas amplías y estaciones del Metro fue el empresario Alfredo Harp Helú, vinculado con negocios como Telmex, Banamex, Tiendas Martí y dueño del equipo de béisbol Diablos Rojos de México, entre otros.
La entrega gratuita hasta el año 2045 de más de 8 hectáreas de espacio público de la Ciudad Deportiva Magdalena Mixhuca para erigir y mantener ahí el estadio de los Diablos Rojos del México fue gratuita para Alfredo Harp Helú.
Para este nuevo negocio se constituyó en mayo de 2015 una nueva empresa: Centro Deportivo Alfredo Harp Helú, SA de CV cuyo fin es “adquirir, construir, desarrollar, comercializar, arrendar, conceder el uso, administrar, organizar y gestionar toda clase de centros deportivos, estadios, lugares de esparcimiento y sitios en que se practiquen deportes o actividades recreativas o culturales en general”.
Vecinos buscan detener el despojo
Nayibi Elías, una ingeniera agrónoma, vecina de la colonia Puebla, la cual se ubica frente a la Ciudad Deportiva conoció por casualidad el proyecto cuando compró una revista, la magnitud del despojo la sorprendió y junto con otros habitantes de las delegaciones Venustiano Carranza, Iztacalco e Iztapalapa decidieron emprender la defensa de ese espacio público.
En 2015 interpusieron en el Tribunal de lo Contencioso Administrativo del Distrito Federal (TCADF) una demanda de nulidad del decreto que quita a la Ciudad Deportiva de la Magdalena Mixhuca la categoría de área de valor ambiental.
Los colonos, convertidos por la inercia de los hechos en activistas, señalaron que dicho documento carece de fundamento legal y está basado en un estudio técnico inacabado que abre la puerta para que sus casi 300 hectáreas sean susceptibles de privatizarse.
Para llevar su caso desde el ámbito jurídico buscaron el apoyo de la organización civil Proyecto de Derechos Humanos Económicos y Sociales y Culturales (ProDESC), el abogado de la causa Juan Antonio López Cruz detalló a Revolución TRESPUNTOCERO cómo se encuentra actualmente la situación legal.
“Nosotros presentamos una demanda de nulidad del decreto que emitió Miguel Ángel Mancera, por el cual quita la protección de Área de Valor Ambiental con Categoría de Bosque Urbano, a la Ciudad Deportiva Magdalena Mixhuca. El problema es que nosotros presentamos la demanda de nulidad en julio 2015 ante el Tribunal Contencioso de lo Administrativo, pero la Sexta Sala de este tribunal por medio del magistrado Hugo Carrasco determina no admitir la demanda con el argumento que es extemporánea la presentación de ésta, por que los quince días que marca la ley para inconformarse expiraron, según el magistrado, como se publicó en la Gaceta del Distrito Federal en junio del 2014 y los ciudadanos están obligados a conocer este decreto, tenían como fecha para inconformarse a partir del 9 de junio y no desde que tienen conocimiento los afectados como lo marca una jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN)”.
Juan Antonio López Cruz señala que ignorar la jurisprudencia de la SCJN les produce sospecha sobre la actuación del magistrado, sin embargo afirma que su demanda tiene elementos tan contundentes que es difícil fallar en contra.
“Lo que nosotros estamos pidiendo es que el magistrado acate lo que dice la máxima autoridad en el ámbito judicial y el término debe correr a partir que se tuvo conocimiento del caso, es decir julio de 2015. Una vez que nos acepten que nuestra demanda fue interpuesta en tiempo y forma buscaremos que la demanda que interpusimos en el Tribunal Contencioso de lo Administrativo sea efectiva y por medio de esta detener definitivamente la construcción del estadio que está devastando las áreas naturales de la Magdalena Mixhuca”, precisó el abogado a Revolución TRESPUNTOCERO.
López Cruz considera que la resolución de su amparo no deberá tardar más allá de un mes, “hay jurisprudencia de la Suprema Corte, no tenemos duda que si actúan conforme a derecho nos tiene que conceder el amparo”.
Vecinos denuncian “ecocidio”
Nayibi Elías encabeza a los vecinos de las delegaciones Iztacalco, Venustiano Carranza e Iztapalapa que se oponen a la construcción del nuevo estadio de los Diablos Rojos, principalmente por dos cosas: “es un ecocidio y la privatización de un espacio público”.
En entrevista con Revolución TRESPUNTOCERO Nayibi Elías denunció que la edificación de esta obra está derivando en un “ecocidio” en medio de las contingencias ambientales que sufre la Ciudad de México.
“La Magdalena Mixhuca es la única área verde con la que cuentan vecinos de la zona para practicar actividades deportivas, y ahora se privatiza con la cesión de una parte importante de su polígono para la construcción del estadio de béisbol que es una inversión privada”, dijo.
La ingeniera agrónoma de profesión y vecina de toda la vida de la Magdalena Mixhuca considera que la actuación en su contra los pone en una posición de “ciudadanos de segunda” pues afirma que todas las preferencias son para los inversionistas.
“Las colonias que rodean a la Ciudad Deportiva son populares muchos de nosotros no tenemos otro lugar a donde ir para hacer un día de campo, pasear o hacer deporte. Es nuestra área natural y ahora están talando árboles y quitando el bosque para poner cemento”, detalló.
Nayibi Elías explica que además de las implicaciones ambientales del proyecto son contrastantes las medidas de seguridad en la zona privatizada y en las colonias, “cuando hay eventos el gobierno de la ciudad manda cientos de policías para cuidar el lugar, mientras que en nuestra colonia tenemos solo una patrulla, pasa algo y se tardan más de una hora en llegar, si llegan. Hace una semana asaltaron a una vecina al medio día y nunca llegó nadie”.
La activista cierra la plática con Revolución TRESPUNTOCERO con un chiste-que en un contexto de incremento de ataques a defensores de derechos humanos, periodistas y activistas no causa la risa en nadie sino la reflexión- “solo espero no amanecer tirada en un canal”.



