(03 de mayo, 2015).- En 1993 la Organización de la Naciones Unidas (ONU) proclamó el 3 de mayo como el Día Mundial de la Libertad de Prensa, la fecha representa un espacio para evaluar los logros en la garantía de la libertad de información, además de permitir realizar manifestaciones a nivel mundial que exhorten a los gobiernos a promover, garantizar y respetar la libertad de prensa. En México, los avances son ínfimos, e incluso pareciera que contrario al avance, se está retrocediendo.
El pasado 30 de abril la organización Freedom House reveló que México ocupa el lugar 139 de 199 países que forman parte de su informe sobre la libertad de prensa, alcanzando su peor calificación en una década. Lo anterior se reflejó aún más luego de que el gobierno mexicano avalara la intervención telefónica así como la localización de usuarios telefónicos. Sin embargo lo más grave para el ejercicio de la libertad de prensa, de información y de expresión fue la posibilidad de desactivación de las comunicaciones cuando se realicen protestas en el país. Freedom House es enfático: México es un país no libre.
“En México las intimidaciones y la violencia contra los periodistas continuó disparándose en 2014, ya que pandillas y autoridades locales buscaron impedir el reporteo sobre crimen organizado y corrupción en sus territorios”, señala el reporte de FH.
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CNDH demanda atención de las autoridades
Las autoridades deben investigar, perseguir y sancionar actos violentos en contra de periodistas y la libertad de expresión, fue la recomendación que emitió la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) en el marco de un día que celebra aquello que no existe en México: la libertad de prensa.
Mediante un comunicado, la CNDH recalcó que en México son constantes las intimidaciones contra reporteros, abarcando desde “amenazas sutiles y veladas, hasta las indirectas y contundentes como intimidaciones personales, atentados a oficinas y daño en su patrimonio, llegando inclusive a lesiones y homicidio”.
Cada 2.67 horas un periodista es agredido en México, detalla el reporte presentado por la organización Artículo 19, “Estado de Censura”, en el que además mencionan que tan sólo en 2014 se presentaron 326 ataques contra comunicadores además del asesinato de 5 periodistas.
En Veracruz por ejemplo, en lo que va de la administración de Javier Duarte como gobernador, se han presentado múltiples ataques contra comunicadores dejando un saldo de 11 periodistas asesinados en sólo cuatro años, el último Moisés Sánchez, periodista asesinado brutalmente en enero del presente año. La averiguaciones apuntan a que el asesinato fue ordenado por el alcalde de Medellín, Omar Cruz Reyes, actualmente prófugo de la justicia. Duarte gobernará Veracruz hasta 2016. Nada alentador.
Además de la censura violenta directa, el reporte de Artículo 19 menciona que en estados como Tamaulipas y Chihuahua los medios de comunicación practican la autocensura como única defensa ante los ataques del crimen organizado, no así en el resto del país, donde la mayoría de los ataques provienen directamente del gobierno.
El último caso evidente de censura fue el de la periodista Carmen Aristegui, despedida de la empresa MVS junto con todo su equipo de investigación, presuntamente por órdenes de gobierno, luego de que el equipo de Aristegui revelara los conflictos de intereses alrededor de la Casa Blanca de Angélica Rivera, su esposa.
La periodista fue sacada del aire a pesar de las múltiples protestas ciudadanas en contra del gobierno que censura, y actualmente se encuentra en un proceso contra MVS en una lucha por la libertad de expresión.


