Keith Raniere, líder fundador y espiritual de la secta sexual NXIVM, fue condenado a cadena perpetua por los delitos de tráfico sexual, extorsión, delincuencia organizada, amenazas y abuso a menores, organización en la que colaboraron más de 80 mexicanos entre ellos, el hijo del ex presidente de Carlos Salinas de Gortari: Emiliano Salinas Occelli, quien era presidente de la organización en México y Rosa Laura Junco, hija de Alejandro Junco, dueño del periódico Reforma; quien junto con otras personas se dedicaba a reclutar a mujeres con fines de presunta trata sexual.
Aunque Raniere insistió en su inocencia, e incluso pidió perdón por el daño que pudo haber ocasionado a sus víctimas, quienes aseguró que mintieron en sus declaraciones, el juez le prohibió tener cualquier tipo de contacto con gente afiliada a NXIVM.
Cabe recordar que Raniere, de 60 años, fue arrestado en una lujosa villa Puerto Vallarta, México en 2018, durante su proceso aseguró ser inocente e insistió en que NXIVM era un grupo de ayuda personal.
Por los cargos que enfrenta, podría ser sentenciado a cadena perpetua. En septiembre pasado, la heredera del imperio de destilerías Seagram, Clare Bronfman, fue condenada a 81 meses de prisión, por su relación con la secta sexual.
Durante el juicio Lauren Salzman una de las ex colaboradoras más cercanas de Raniere reveló algunos nombres de mexicanos con una gran jerarquía dentro de la organización, además en las investigaciones se hallaron imágenes recientes de Raniere rodeado de 25 fotografías y 11 de ellas correspondían a miembros mexicanos.
Por lo cual dentro del juicio al menos 80 personas acusaron a los mexicanos en una corte en Nueva York, entre los que se encuentran el hijo del ex presidente de Carlos Salinas de Gortari: Emiliano Salinas Occelli, quien fungía como presidente de Nxivm en México y de Alejandro Betancour, quien era mano derecha de Salinas.
Así como Rosa Laura Junco, hija de Alejandro Junco, dueño del periódico Reforma; quien junto con otras personas se dedicaba a reclutar a mujeres para ser esclavas sexuales de Raniere.
De acuerdo con Lauren Salzman, Rosa Laura poseía dos inmuebles valuados en millones de pesos, mismos eran utilizados para realizar reuniones con las mujeres cercanas a Keith, “donde se llevaban a cabo rituales y se tomaban fotos desnudas que más tarde enviaba al líder.”
En su declaración hecha en el juicio que se llevó a cabo en Brooklyn, Nueva York, Salzman relató que Rosa Laura tenía planes para construir un calabozo con una jaula donde algunas integrantes, por decisión propia, estarían dispuestas a pasar horas o días como parte de su superación personal. “Ambas propiedades se encontraban cerca de la la casa de Raniere”
Salzman señaló que era una de las más fieles seguidoras de Keith.

