Por: Zazil Carreras
Twitter: @Zazil3_0
Con 280 votos a favor, 121 en contra y 11 abstenciones, el pleno de la Cámara de Diputados aprobó en lo general y en lo particular el dictamen que reforma diversas disposiciones constitucionales en materia de arraigo, el cual será enviado a la Cámara de Senadores para continuar su trámite.
El dictamen que se discutió ha sido uno de los más polémicos que esta legislatura ha dictaminado en materia de Derechos Humanos, puesto que existen diversos criterios nacionales e internacionales que consideran a la figura del arraigo como violatoria de derechos humanos.
Incluso organizaciones mundiales como la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y Human Rights Watch (HRW) enviaron misivas a San Lázaro solicitando a los legisladores que se eliminara esta figura de la Constitución, pues es violatoria de derechos humanos toda vez que se detiene a las personas primero, para investigarlas después.
Si bien el dictamen disminuye la cantidad de días que una persona puede permanecer arraigada, –de 80 a un máximo de 40 días–, la figura permanecerá en la Constitución, manteniendo en el máximo ordenamiento mexicano la violación autorizada de los derechos humanos de quienes, a consideración de quien solicita y quien otorga una orden de arraigo, sean sospechosos de haber cometido un delito.
El diputado Ricardo Mejía Berdeja, de Movimiento Ciudadano (MC), anunció que su grupo parlamentario votaría en sentido contrario al dictamen pues “los derechos humanos no son un asunto de regateo, estás o no estás con los derechos humanos. Es hora de definiciones, no de justificaciones. Es tiempo de acabar con esta figura que tanto agrede, que tanto lastima y que ha resultado tan ineficiente para el país”.
Por su parte, el grupo parlamentario del Partido de la Revolución Democrática (PRD), en voz del diputado José Alberto Rodríguez Calderón, estableció que su partido votaría a favor pues con este dictamen y su votación se estaría “reforzando su carácter estrictamente temporal.”
Sin embargo, al momento de la votación por los artículos reservados, ésta no fue exactamente lo que se tenía planeado por el grupo mayoritario que pretendía aprobar en bloque este dictamen.
El Partido de la Revolución Democrática (PRD) presentó tres reservas al dictamen que incluían medidas cautelares, reparación integral por arraigo y la eliminación de la detención ministerial por 72 horas, para ciertos casos.
Coincidentemente, el Partido Acción Nacional presentó una reserva pidiendo eliminar el Artículo Tercero Transitorio y los párrafos décimo y décimo sexto que eliminarían este plazo adicional, pidiendo que las reservas se votaran de manera individual y que cada votación apareciera en el tablero.
La solicitud de votación individual fue rechazada por los diputados y con ello se perdió la oportunidad de que el PRD y el Partido Acción Nacional (PAN) fueran juntos en una votación que impediría la mayoría calificada para eliminar la detención ministerial hasta por 72 horas.
Este hecho evidenció, además, que la supuesta negociación que encabezaron los diputados Aleida Alavez y Fernando Zárate, ambos de la bancada del PRD, no contempló todos los puntos de coincidencia que podrían haber tenido las diferentes bancadas, las que habrían podido hacer una diferencia en el dictamen, si no hubiese estado negociada la votación, tal como dijo el diputado perredista Catalino Duarte Ortuño, quien marcó la línea del voto a favor del dictamen que ahora conocen, incluso en San Lázaro, como el arraigo light.






