(03 de abril, 2016).- Una cadena de políticos, empresarios, funcionarios públicos y narcotraficantes mexicanos se han vinculado con la empresa panameña Grupo Mossack Fonseca, uno de llas firmas legales más poderosas de compañías offshore en el mundo, para crear paraísos fiscales y así poder salvar sus fortunas.
En una investigación realizada por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (CIPI) filtró archivos internos de Mossack Fonseca de manera anónima, a traves de la red internacional de periodistas con sede en Washington, que organizó la colaboración global.
En los documentos se señala que diversos abogados y especialistas en finanzas mexicanos y extranjeros les han ayudado a crear compañías de papel, fideicomisos, sociedades, fundaciones y otras entidades en un complejo de empresas fiscales. Con ellas hacían que el dinero se esfumara y se le perdiera la pista.
Entre los beneficiarios de esta estructura financiera se encuentran los socios de Oceanografía, empresa que fue favorecida en el gobierno de Felipe Calderón con millonarios contratos con la empresa petrolera paraestatal
Amado Yáñez Osuna, Martín Díaz Álvarez y los hermanos Oscar y Francisco Javier Rodríguez Borgio le compraron a Mossak Fonseca tres empresas offshore en las Islas Vírgenes Británicas, territorio al este de Puerto Rico, en el Caribe; aunque en una entrevista con Proceso Amado Yañez aseguró deconocer la existencia de una de ellas, Ceresia, en cuya creación aparece su firma.
Mossack Fonseca, además, abrió otra compañía en el mismo paraíso fiscal para la empresa encargada de pagar los impuestos de Oceanografía a nombre de Fabián Narváez Tovar, quien le brindaba servicios de outsourcing a la contratista.
Asimismo, Emilio Lozoya Austin, el primer director de Pemex del gobierno de Peña Nieto, se relacionó también con Mossack Fonseca. Antes de integrarse al equipo de Peña, Lozoya fue miembro del Consejo de Administración del Grupo español OHL, en México, otra firma de infraestructura cercana al presidente de la República.
En marzo de 2011, Lozoya Austin pretendió crear una sociedad con la firma panameña a través de Dubai. No obstante, la información del CIPI no refiere si se concretó la operación, aunque una copia del pasaporte del exdirector general de Pemex está en los archivos de la empresa panameña.
En el ámbito político también la empresa panameña se abrió brecha, al crear un fideicomiso para el empresario Omar Yunes Márquez, hijo del diputado federal del PAN y candidato de ese partido al gobierno de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares.
Este fideicomiso tuvo como destino Nueva Zelanda y en él estarían como beneficiarios el empresario y su esposa. Pero la operación no llegó a concretarse porque el hijo de Yunes desistió.
La empresa Mossack Fonseca se ubica en la calle 54, del barrio Obarrio, se construyó con un bajo perfil arquitectónico en panamá, para no llamar la atención. Desde sus inicios no se informó sobre la identidad de sus clientes, ni tampoco ha atendido protocolos de seguridad financiera.
Los paraísos fiscales del narco
Uno de sus clientes fue una empresa que gestionó las finanzas del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Juan Pablo Londoño fue el intermediario de esta relación, quien en 2007 creó la compañía Monedeux International Services Inc.
sólo hasta después de cinco años Mossack Fonseca decidió romper esta relaci, cuando la oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos, ya había notificado que la compañía estaba vinculada con Milton Cifuentes Villa, socio de Joaquín, El Chapo Guzmán
La relación del despacho panameño con clientes mexicanos en busca de paraísos fiscales se estima desde hace por lo menos 30 años, cuando recibía a diversos narcotraficantes para crear empresas offshore, en momentos en que salían del país millones de dólares por la crisis económica en el gobierno de Miguel de la Madrid.
En el auge del cártel de Guadalajara en los años 80’s, Mossack Fonseca creó dos empresas para beneficio de Rafael Caro Quintero, uno de los principales líderes de la organización.
Caro Quintero pasó 28 años en prisión y fue liberado sin cargos en 2013. Tras unos meses de breve libertad, está de nueva cuenta en condición de prófugo luego de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación revirtiera la orden de liberación
Ramón Fonseca fue el vínculo principal, agente residente y presidente de la sociedad Compañía Monte Carlo S.A., propiedad del narcotraficante sinaloense.. En los ochenta Mossack Fonseca también creó la compañía Financiera Monte Carlo S.A. para el mismo capo.
La televisión también crea empresas fantasma
Las televisoras son un medio que maneja millones de pesos al día, y en este caso no es la excepción. En 2005, entró en contacto con el despacho Mijares, Angoitia, Cortes y Fuentes, cuyo fundador fue el actual vicepresidente de Finanzas de Televisa Alfonso de Angoitia.
El despacho le ofreció a Mossack Fonseca contactarla con figuras prominentes de los medios en México, como Emilio Azcárraga Jean, presidente de Televisa. Para la empresa panameña, uno de sus mayores intereses fue la figura de las Fundaciones, que han hecho famosa a la televisora.
Por su parte, el presidente de TV Azteca, Banco Azteca y Fundación Azteca Ricardo Benjamín Salinas Pliego también usó una compañía offshore creada en Islas Vírgenes con la firma panameña. Su fin: la compra de un yate.
El ambiente del espectáculo también ambicionó su oportunidad con la firma. La actriz Edith González Fuentes también aparece como beneficiaria de Mossack Fonseca, a través de una empresa que se localiza en las Bahamas.
Con información de Proceso


