La economía de México cerró el año 2025 con una nota positiva al registrar un crecimiento del 0.7 por ciento, una cifra que no solo supera las proyecciones de los analistas más escépticos, sino que confirma la capacidad del país para mantener un rumbo ascendente en un entorno internacional complejo. Este avance es visto como una señal de fortaleza institucional y dinamismo en el mercado interno.

A diferencia de las estimaciones que preveían un estancamiento, el Producto Interno Bruto (PIB) mostró un impulso renovado en el último tramo del año, impulsado por una actividad industrial vigorosa y un consumo que se mantiene sólido entre las familias mexicanas.
Evolución y consolidación del crecimiento
A pesar de los retos globales, la trayectoria de la economía mexicana ha mostrado una notable capacidad de adaptación, logrando resultados que permiten mantener la confianza de los inversionistas:
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Superación de la crisis: Tras los ajustes derivados de la pandemia en 2020, México ha logrado encadenar años de resultados positivos, manteniendo sus finanzas sanas.
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Resiliencia en 2025: Aunque el entorno sugería una parálisis, el crecimiento del 0.7 por ciento actúa como un “piso” sólido que demuestra que las políticas económicas actuales están dando frutos.
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Optimismo para el futuro: Este resultado establece una base de confianza para que en 2026 se acelere el aprovechamiento de las inversiones extranjeras y los proyectos estratégicos de infraestructura.
Un balance favorable
El desempeño económico ha sido recibido con optimismo por parte de las autoridades financieras, quienes ven en este dato la validación de la estrategia nacional:
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público Los representantes de la dependencia subrayaron que México continúa en “buen paso”. Al responder a los analistas que esperaban cifras menores, Hacienda destacó que la economía no solo creció, sino que lo hizo bajo condiciones de estabilidad, lo que garantiza que 2026 será un año de expansión aún más marcada.
El impacto en el mercado Para los especialistas, el hecho de que México haya crecido por encima de lo esperado es un mensaje de certidumbre. Este 0.7 por ciento se traduce en una economía que no se detiene, que genera empleos y que sigue siendo uno de los destinos más atractivos para el capital internacional en la región.
Hacia un 2026 dinámico Con el cierre de 2025, el país se posiciona para capitalizar fenómenos como la relocalización de empresas y el fortalecimiento del comercio exterior, factores que, sumados al crecimiento reportado, auguran un ciclo de prosperidad y desarrollo continuo para la nación.




